Mes: febrero 2016

Cartaginés, Alajuelense y Herediano se rebelan contra la Federación

CSC LDA CSHLos equipos provincianos estuvieron muy cerca de crear un cisma en el fútbol nacional durante 1951 cuando amenazaron a la Federación de Fútbol con su no participación en el campeonato de Primeras.

El descontento de brumosos, manudos y florenses radicaba especialmente en dos puntos: Uno, que en el ente federativo había predilección en exceso a nombrar en sus diferentes puestos a directivos de los equipos josefinos, a saber: Saprissa, La Libertad, Gimnástica Española, Orión FC, Uruguay, Moravia y la Universidad de Costa Rica; y dos, que se eliminara la promoción contra el campeón de Segunda en caso de que un equipo de Primera ocupara el último lugar.

Para el mes de agosto e inicios de septiembre de 1951, el estira y encoje era fuerte. Los clubes de provincia se aliaron para no permitir más lo que ellos consideraban un trato arbitrario en su contra.

Reuniones iban y venían; pero el humo blanco no aparecía. Producto de las diferencias, el inicio del Campeonato de Primera División estaba varado. Hasta se rumoraba que Cartaginés, Alajuelense y Herediano crearían una liga independiente, incluyendo a Puntarenas y Limón y sólo invitando a un equipo de San José, que sería “Tibás” o el “Guardia Civil”.

El representante del Independiente de Tres Ríos, Manuel Cruz C., planteó una propuesta también para formar una Segunda División con Cartaginés, Alajuelense, Herediano, Tres Ríos, Once Tigres, Grecia, Atenas, Santo Domingo, Santa Bárbara, Turrialba y un equipo de San José, más otro de Guanacaste.

Al ver que la situación iba más que en serio, la Junta de Representantes de la Federación de Fútbol aprobó reformar el artículo 17 de sus estatutos; permitiendo que los representantes de equipos provincianos pudieran votar en decisiones federativas, incluso en cuestiones que atañeran a sus propios clubes.

En lo que no dio a torcer su brazo la Federación, fue en el tema de las promociones entre el último de la máxima categoría y el campeón de Ascenso. Aunque finalmente el descenso de ese año fue congelado.

Con este acuerdo, donde lo más importante para las oncenas de provincia, era tener lugares en la federación, se acordó que blanquiazules, rojinegros y rojiamarillos continuaran bajo el techo de la hoy Fedefútbol.

Superadas las disconformidades, al fin el Campeonato Mayor arrancó el domingo 9 de septiembre de 1951 con diez clubes, arrojando la fecha uno, los siguientes marcadores: Cartaginés 3 Uruguay 3, Alajuelense 3 Universidad 2, La Libertad 3 Moravia 3, Saprissa 2 Gimnástica Española 2 y Herediano 1 Orión FC 1.

CSC vs CSH en Cartago años 50s
Estadio de Cartago, previo a un juego entre el CS Cartaginés y el CS Herediano en los años 50s. Ambos clubes se unieron con LDA en 1951 para presionar a la Federación de Fútbol.

Ni los viáticos le pagaron a la primera Selección Femenina en 1991

Una completa odisea vivió la primera selección de fútbol de mujeres que se creó en Costa Rica para asistir a la eliminatoria de la Concacaf rumbo al primer mundial, el de China 1991. Aún los viáticos de ese año, no llegan a las seleccionadas de entonces.

La primera Tricolor femenina sufrió a flor de piel las vicisitudes de una nula organización federativa para el balompié femenil de aquel tiempo; pero eso no fue excusa para viajar al Premundial de Concacaf en Haití.

Con menos de dos meses para la preparación, el grupo se conjuntó en febrero por iniciativa de don Franklin Monestel Vincenzi (1913-2013), Periodista cartaginés, dirigente y pionero del fútbol femenino, bajo las órdenes del entrenador Guillermo Soto Arredondo. En la lista final de 18, hubo jugadoras del Deportivo Costa Rica, Deportivo Lucema, Deportivo Las Saetas, Deportivo Femenino de San Carlos, Deportivo Guácimo y del Deportivo San Ramón.

En ese 1991, no había indumentaria de corte femenino para la Selección, razón por la cual heredaron los uniformes de la masculina. Varias muchachas, sobre todo las de menor estatura, se veían en extremo arropadas por las prendas de mayor tamaño confeccionadas para el equipo de hombres.

En el plano deportivo, pensar en fogueos era una herejía. Así, en las canchas duras anexas al viejo Estadio Nacional en La Sabana, nació a “pico y pala” la primera Selección Nacional Femenina, que tuvo por ahí una pequeña concentración en Limón antes de partir hacia el Caribe.

Para el mes de abril llegó el ansiado viaje. La mayoría del platel eran mujeres solteras, pero había un par de casadas, una divorciada y hasta algo hoy desconocido: Una jugadora embarazada. Se trató de María Elena Blanco quien se dio cuenta en Haití, aunque eso no fue problema para jugar.

Karla Alemán capitana
Karla Alemán, volante y capitana de la primera Tricolor femenina en 1991.

El debut complicado, enfrentando al favorito del grupo: Canadá. Después de 80 minutos, pues se jugaban dos tiempos de 40 minutos cada uno, el marcador indicaba un 6-0 favorable a las canadienses. La capitana tica era Karla Alemán Cortés, con el paso de los años, seleccionadora nacional.

La segunda presentación fue contra el equipo local, Haití. A estadio lleno con 30 mil almas, las haitianas motivadas se dejaron el triunfo 4-0.

El cierre se tuvo contra Jamaica también en el Estadio Sylvio Cator de Puerto Príncipe y las costarricenses se lavaron la cara al derrotar a las jamaicanas 2 a 1, con tantos de Karla Alemán, de cabeza tras un tiro de esquina de Xinia Contreras y el segundo tanto de Maritza Álvarez en acción individual.

En la Fedefútbol les ofrecieron $10 diarios como viáticos, los cuales nunca llegaron a las manos de las seleccionadas. No podían salir del hotel, la comida presentaba un olor especialmente fuerte y molesto a aceite, además de una alimentación diferente a la que estaban acostumbradas; por lo que decidieron mejor “llenarse” a punta de mangas. El agua comenzó a faltar en el inmueble y poco a poco los baños y sanitarios se fueron clausurando.

Como delegado federativo viajó Rafael Moya, quien era representante de la entonces ANAFA (hoy LINAFA). Las porteras fueron María Eugenia Fernández y Margaret Pinnock, las defensas: Rosario Fernández, Dania Jiménez, Zaida Molina y Ana Rodríguez; mediocampistas: Belén Loría, Jeannette González, María Elena Blanco, Marisol Mayorga, Eilen Castro, Karla Alemán y María Eugenia Boza; mientras las atacantes: Maritza Álvarez, Xinia Contreras, Flor Villalobos, Mily González y Nuria Zúñiga. Como preparador físico Julio Rodríguez; el médico José Meza y el masajista Luis Fernando Segura, además del DT Guillermo Soto y de don Franklin Monestel.

En medio de todas estas carencias se presentó la génesis de la Selección Femenina. Un grupo pionero que abrió brecha en cuanto a representaciones nacionales.

Sele Femenina 1991
La primera Selección Nacioal Femenina de fútbol en 1991 durante el Premundial de Concacaf en Haití.

Con un DT morado en el banco, LDA le quitó invicto a Saprissa

En el amor y la guerra todo se vale, reza un viejo adagio por ahí y parece que en los clásicos también, al menos así lo dejó ver Liga Deportiva Alajuelense en un choque ante el Deportivo Saprissa el domingo 2 de junio de 1957, cuando sus jugadores, guiados por un entrenador morado, derrotaron a un invicto equipo josefino.

Antes de ese clásico, los manudos llegaban con 5 victorias y un empate, 16 goles anotados y solo 5 permitidos; mientras los saprissistas con 5 triunfos en igual cantidad de presentaciones, con 12 goles marcados y ni un solo tanto en contra.

Semejantes antecedentes hicieron que unas 15 mil personas llenaran el Estadio de Alajuela. Los que no pudieron entrar, se subieron al tejado de los vestuarios, provocando el hundimiento del techo con saldo de treinta heridos. Afuera del recinto y en el resto del país, la transmisión por radio llevó las emociones. La recaudación fue un récord de 55 mil colones.

Alfredo Chato PiedraEn el banquillo manudo estaba un saprissista de corazón, don Alfredo “Chato” Piedra Mora (1915-2003), que ya había dirigido a los morados. Piedra, quien jugó para Orión FC vio prácticamente el inicio de la institución morada bajo el alero orionista, por ende le tomó cariño al club hasta el día en que partió a la casa del Señor.

El “Chato” Piedra envió al campo a Carlos Alvarado, Germán Guillén, José Luis Vivó Quesada, Édgar Barrantes, Isaías “Macatre” Esquivel, Cornelio Urbina, Isaías Araya, Carlos “Cuca” Herrera, Juan Ulloa, Juan Soto y Nelson Villalobos.

Por el Saprissa actuaron Mario “Flaco” Pérez, Giovanni Rodríguez, Mario “Catato” Cordero, Alex Sánchez, “Tulio” Quirós, Marvin Rodríguez, Rodolfo Herrera, Álvaro Murillo, Jorge “Cuty” Monge, José Luis “Saningo” Soto y Rubén Jiménez, mientras en el segundo tiempo Napoleón Torres y Negus Cordero.

El árbitro del juego fue el inglés William Crawford. Desde el pitazo inicial (10:30 am), Alajuelense empleó la velocidad sobre la parte baja morada que ese día que debió laborar horas extras, lo que no había tenido que hacer en todo el inicio del campeonato.

Una descolgada de Juan Ulloa le marcó el primer gol del campeonato al “Flaco” Pérez, sobre los 30 minutos. Saprissa no había recibido gol en los primeros cinco juegos del torneo de 1957. 1 a 0 al descanso.

Reanudadas las acciones, todos esperaban la respuesta de los capitalinos pero ésta no pudo llegar porque un cabezazo de “Cuca” Herrera al 48’, después de un tiro de esquina de “Tapón” Villalobos, estropeó muy rápido cualquier intento. 2 a 0 finalizó el clásico.

Juan Ulloa en hombros 1957
Juan Ulloa sale en hombros luego del triunfo manudo 2-0 sobre Saprissa en Alajuela durante 1957.

En Alajuela todo fue fiesta, sacaron en hombros a Juan Ulloa y a su entrenador “Chato” Piedra, que conocía muy bien al plantel rival y supo traerse abajo los dos invictos josefinos: El de no recibir anotaciones y el de tampoco haber caído.

El torneo de 1957 fue muy parejo, una lucha entre rojinegros y morados. Al final de las dos vueltas, tanto Saprissa como Alajuelense sumaban 23 puntos; pero el gol diferencia (+25 de los capitalinos sobre +21 de los erizos) le dio el título a los saprissistas, dirigidos por el argentino Carlos Peucelle (1908-1990). Un 7-0 sobre Uruguay de Coronado inclinó la balanza en favor de los morados para decidir en qué manos se quedaba el cetro.

Rodolfo Herrera ante Carlos Alvarado
Rodolfo Herrera (SAP) intenta vulnerar la portería de Carlos Alvarado (LDA).

Don Alfredo Piedra también vio como su otro equipo, el Orión FC, descendía a la Segunda División en ese mismo torneo.

Pasaron cinco años para que Saprissa volviera a levantar la copa (1962), y como el balón nunca para de rodar, lo hizo bajo las órdenes de don Alfredo “Chato” Piedra, quien había regresado a su querida institución saprissista.

In memoriam: Enseñó el fútbol a miles

La vocación por instruir la llevó en lo más profundo de su ser, un pedagogo por excelencia, de esos casi imposibles de encontrar hoy día, de esos hombres cuyo entusiasmo certero está en enseñar, en compartir su vasto conocimiento de un deporte como el fútbol. Así era don Hugo Tassara, dígase mejor, el profesor Hugo Tassara Olivares (14 de febrero 1924-12 de febrero de 2016).

Nativo de la portuaria y norteña ciudad chilena de Iqueque, la conocida “Tierra de Campeones”, ¡Vaya que el profesor Tassara fue un campeón! dentro y fuera del campo, como persona y profesional.

Hugo Tassara colo colo
Don Hugo Tassara Olivares campeón de Copa en Chile con Colo Colo en 1958 y de Primera División en 1963. Llegó a Costa Rica en 1959 para dejar huella.

Su llegada a Costa Rica se dio en 1959, ya que años antes había conocido a una figura casi olvidada por completo en el deporte costarricense: Rodrigo Leiva Gutiérrez, un cartago que militó en Saprissa y en Cartaginés, también en México. Leiva cursó estudios en Chile donde hizo amistad con don Hugo Tassara, ya ex jugador de la Universidad de Chile, donde él mismo reconoció no tuvo mucha gloria, pues le ponía más atención a los aspectos tácticos.

Después de su preparación en tierras sudamericanas, Rodrigo Leiva desempeñó cargos de relevancia en la Confederación Panamericana de Fútbol y como Director General de Deportes. Entonces don Rodrigo invitó a su amigo chileno a venir. A esas alturas, Tassara ya había trabajado con jóvenes y salido campeón de la Copa de Chile con el Colo Colo en 1958.

Se vinculó a Liga Deportiva Alajuelense, equipo con el ganó los cetros de 1959 y 1960. En este último año realizó la gira mundial con los rojinegros y tuvo un breve paso por la Selección Nacional, el cual interrumpió por marcharse a su patria como asesor del entrenador de la “Roja”, Fernando Riera, de cara al Mundial Chile 1962, donde los andinos fueron terceros. Ayuda que también brindó para Inglaterra 1966.

Para la cita mundialista se estrenó como comentarista de televisión en su país, otra faceta que cumplía con un profesionalismo notable. Además, años antes había establecido la Escuela Nacional de Entrenadores de Chile. En 1961 dirigió a Palestino y luego del Mundial a Colo Colo, ganando el título de 1963. Luego se fue a Perú y regresó a Costa Rica en esa misma década para entrenar a su querida Liga y al Herediano. También tuvo un pasaje rápido como preparador físico del Deportivo Saprissa, aunque no pudo llegar a asumir las riendas técnicas del club morado.

Hugo Tassara O
El profesor Hugo Tassara O. campepeón con Alajuelense en 1959 y 1960. Dirigió a Herediano, Cartaginés y la Selección de Costa Rica. En Saprissa estuvo como preparador físico.

Para esas alturas don Hugo Tassara dictaba cursos a entrenadores y la misma Federación le encomendó la estructuración de una escuela nacional de fútbol para la formación de talentos, siendo uno de los pioneros en esta materia en Latinoamérica. Trabajó en Panamá capacitando entrenadores y en 1974 volvió a Alajuelense. Al año siguiente la Universidad de Chile ocupó sus servicios. En 1979 dirigió a un muy buen equipo del Cartaginés. En 1980 manejó al Everton chileno. En los años noventas y primeros años de este siglo, el Herediano aprovechó su invaluable experiencia como director de sus divisiones menores.

Por varios años se destacó como comentarista de Teletica, recibiendo en 1993 el premio al “Mejor Comentarista del Año”. Su experiencia en la televisión tica databa desde 1970 cuando participó de las transmisiones del Mundial México 1970 en el entonces Telecentro Canal 6.

Y como las personas pasan, pero las obras quedan, la producción literaria del Profesor Tassara es abundante: Libros, manuales, artículos, revistas y grabaciones radiofónicas han nutrido al fútbol tico y chileno, principalmente.

Cabe mencionar que además de los dos títulos con Alajuelense y la gira mundial hecha con los manudos, don Hugo Tassara Olivares es el segundo técnico con más partidos dirigidos (nacionales e internacionales) con los rojinegros: 207, récord que estuvo vigente por casi 40 años.

“Me di cuenta de la calidad de fútbol y de futbolista que existía en este país, que hay que quererlo y aceptarlo con sus múltiples virtudes y defectos. Junto a mi familia terminé enamorándome del país”, declaró Tassara a La Nación en 2007.

Sus conocimientos, a través de un verbo sereno, docto, certero y encantador llegaron a miles de niños y jóvenes y a cientos de entrenadores que se nutrieron de este ahora inmortal del deporte, a quien quizás Costa Rica pudo haber aprovechado aún mejor.

12 frases del Profesor Hugo Tassara:

“De niño Jugaba con una pelota de tenis porque no podía comprarme una de cuero.”

“Desde jugador me apasionaba el aspecto táctico.”

“Yo me saqué la lotería con mi esposa porque yo vivía metido en el fútbol.”

“Me dijo Sergio Livingstone (gloria del fútbol chileno): Se va a un país (Costa Rica) donde usted no tiene idea del buen fútbol que juega.”

“El futbol costarricense se formó a la imagen y semejanza del fútbol argentino.”

“Dirigí a la Selección Nacional sin recibir un centavo.”

“En un partido fútbol el jugador tiene el balón 4 minutos, ¿Qué hace el futbolista de hoy en los 86 minutos restantes? Jugar sin balón.”

“Ni siquiera el 80% de los técnicos saben enseñarle al niño de hoy, el futbol de hoy y de mañana.”

“Los sistemas obedecen a la calidad de los jugadores que uno tiene, no a un capricho de uno.”

“El fútbol es totalmente diferente hoy, la pelota corre y no se cansa y es más veloz que todos los jugadores juntos.”

“No tenemos el número suficiente de profesores que le enseñen al niño pobre que no puede pagar una escuela de fútbol y entonces lo perdemos.”

“El fútbol ha sido todo para mí.”

Hugo Tassara Olivares
Don Hugo Tassara Olivares (1924-2016) recibió varios homenajes como muestra de su dedicación al fútbol.

Goles a raudales en dos juegos entre Cartaginés y Saprissa

Desde la llegada del Saprissa a la Primera División en 1949, hay dos choques ante el Cartaginés que destacan por ser resultados poco habituales, eso sí, son dos partidos de carácter amistoso, ambos disputados en la Vieja Metrópoli.

El primero se efectuó con motivo de las “Fiestas agostinas” de 1951, a las que fue invitado el Deportivo Saprissa.

En el entonces Estadio de Cartago, aún no “Fello” Meza Ivancovich, gran cantidad de público se hizo presente al encuentro entre morados y brumosos. A las 2 de la tarde, el árbitro Guillermo Moya dio la orden de inicio de un juego que tendría, la “módica” cuota de 15 goles.

La primera parte muy pareja, saliendo con victoria el Saprissa 2 a 3; pero en el complemento se abrieron las porterías por completo, tanto la meta defendida por González en el equipo brumoso, que entró a suplir a Arce, como la josefina resguardada por el “Cholo” Campos.

En el cuadro de la “Vieja Metrópoli” actuaban figuras como los hermanos Jaime y “Fello” Meza, Hernán y Enrique Leandro, “Taso” Jiménez, Guido Cubero y Alexis Goñi, por ejemplo. En Saprissa figuraban “Catato” Cordero, “Churchill” Espinoza, “Viriguas” León y el “Chino” Láscarez, entre otros.

La maquinaria ofensiva saprissista fue muy pesada para el cuadro blanquiazul y sobre el final, el marcador indicaba un impresionante: Cartaginés 5 Saprissa 10, descollando “Churchill” Espinoza y “Chino” Láscarez con cuatro tantos cada uno.

Revancha brumosa

Pasarían casi 32 años para que, en otro amistoso, el Club Sport Cartaginés tuviera su desquite ante el Saprissa.

El equipo blanquiazul se encontraba realizando una gran campaña en la Segunda División, imponiendo récords dentro del campo así como en las gradas durante 1983.

A mediados de ese año, se pactó un choque amistoso entre ambas oncenas, donde el Estadio “Fello” Meza fue testigo de otro marcador atípico. Ya en solo once minutos, Cartaginés tenía tres goles abajo al Deportivo Saprissa.

Al equipo hoy Centenario lo dirigía Juan José Gámez y ese día actuaron fichas importantes como Miguel Calvo, quien fue el verdugo morado al anotarle tres tantos, Hilario Falcón, José Chan, Fernando Montero y Elías Arias, entre otros.

El chileno Óscar Javier Mascaró era el timonel saprissista que ese día colocó buenas figuras, entre las que se pueden mencionar a Marco Antonio Rojas, Rolando Villalobos, Alexandre Guimaraes, Guillermo Guardia, Francisco “Chico” Hernández y Evaristo Coronado.

Al final, un escandaloso Club Sport Cartaginés 6 Deportivo Saprissa 2, que dejó más que felices a los fieles seguidores del equipo papero.

Dos amistosos con la elevada suma de 23 anotaciones entre cartagineses y tibaseños.

CSC 6 SAP 2 AMISTOSO 1983
Robles del Cartaginés despeja un balón pretedido por Villalobos del Saprissa en la goleada brumosa por 6 a 2 durante 1983, en un partido amistoso.

Pleito entre futbolistas y beisbolistas por jugar en Plaza Víquez

balones béis y fut 30sUn campo para dos deportes y la desavenencia entre deportistas impidió realizar un partido oficial de nuestro fútbol en julio de 1933. La Plaza González Víquez fue el escenario para que jugadores de béisbol y de fútbol no pudieran ponerse de acuerdo y se hiciera necesario hasta traer a la policía.

Los hechos se remontan al domingo 9 de julio de 1933, cuando por el Campeonato de Terceras Divisiones, los clubes Juventud Atlántida y el Club Sport La Libertad debían chocar en la cancha de Plaza Víquez a partir de las 10 de la mañana.

A la hora reglamentaria, el juez llamó a ambos equipos; pero los beisbolistas, que se encontraban usando el campo, se negaron a abandonar la cancha. No hubo forma de arreglo, pues cada quien afirmaba tener más derecho a usar la plaza.

Entre telefonazos a las federaciones y directivos, la policía se hizo presente para evitar que el desaguisado pasara a más.

Después de una hora de polemizar, los beisbolistas y hasta el árbitro del encuentro de fútbol se marcharon, quedando los muchachos de la Juventud Atlántida y de La Libertad, quienes de inmediato emplearon a don Eduardo Garnier como árbitro y disputaron un choque de práctica, con triunfo liberto de 1 a 2.

Mucho reclamaron los beisbolistas, al considerar ellos lesionados sus derechos al campo por muchos años de uso, a pesar de las malas condiciones de la Plaza Víquez en ese momento; sin embargo era la casa del Atlántida. También el equipo “Almirante”, que actuaba igualmente en la Tercera División de 1933, era oriundo de esa zona de la capital. Sin olvidar que varios destacados jugadores de antaño dieron sus primeras patadas a un balón en esos terrenos.

Un poco de historia:

Cleto_González_Víquez
Don Cleto González Víquez (1858-1937) gobernó Costa Rica en dos períodos: 1906-1910 y 1928-1932. Fue un gran impulsor del deporte en el país, especialmente el fútbol en su primer mandato.

El martes 8 de diciembre de 1925, se bautizó oficialmente ese campo josefino con el nombre del ex Presidente de la República (1906-1910 y 1928-1932), don Cleto González Víquez (1858-1937); aunque ya se le llamaba así en honor a don Cleto, quien cedió esos terrenos para la práctica deportiva, siendo uno de los políticos que más apoyó el desarrollo del fútbol y el deporte en Costa Rica, sobretodo en su primer mandato.

En Plaza Víquez se jugó principalmente béisbol y fútbol. El juego inaugural lo disputaron las primeras divisiones del CS La Libertad y el CS Herediano, con triunfo liberto 2-1. El herediano Juan María Marchena anotó el primer gol ese día; aunque los libertos le dieron vuelta al marcador con los tantos de Juan Gobán y Pedro Quirce. Esa vez, el saque de honor en el centro del campo lo hizo el propio Lic. Cleto González Víquez. Se jugó con plaza llena a los cuatro costados.

Retomando el tema del conflicto entre peloteros y futbolistas, el asunto se solventó programando mejor las actividades de dicho campo, el cual destacó más por encuentros de pelota chica que de balompié, deporte más practicado en las diferentes canchas de La Sabana. Además, fue sitio para las fiestas de fin y principio de año, con corridas de toros y juegos mecánicos.

En la actualidad subsiste un campo de fútbol, la cancha Mario “Catato” Cordero en el costado sureste de la Plaza Víquez, sitio hasta los años ochentas pletórico de niños y de actividades infantiles, de muchos recuerdos para quienes aún en esa etapa final y siendo muy niños, recordamos más de un paseo a caballo por su perímetro.

Monumento Plaza Viquez Muni SJO 1966-1970
Monumento en la Plaza González Víquez (Plaza Víquez), cuya placa fue colocada por la Municipalidad de San José en la administración 1966-1970.

La gorra de la buena suerte en la Tricolor

gorra antiguaEn un amuleto fortuito se convirtió una gorra para la Selección Nacional en 1960 y aunque en el fútbol no se gusta de revelar algunos “secretos”, son muchos los talismanes que usan futbolistas y entrenadores para fortalecer su confianza.

Se jugaba entre febrero y marzo de 1960 el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Fútbol en La Habana, Cuba.

En los dos primeros partidos Costa Rica empató 1 a 1 ante Aruba y luego derrotó 3-1 a Surinam. Entonces vino el tercer choque ante la oncena local.

Los cubanos iniciaron el cotejo presionando y queriéndose hacer con las manijas del compromiso. El sol era inclemente en la capital antillana, molestando bastante al buen arquero costarricense Hernán Alvarado Guerrero.

Tal fue la molestia, que Alvarado volvió a ver al banquillo y le pidió al ex portero y miembro del cuerpo técnico de ese momento, Ismael “Melo” Quesada, su gorra para poder observar mejor las acciones del juego.

En efecto, “Melo” le prestó su gorra y Costa Rica terminó vapuleando a Cuba 5 a 0. Luego, con el mencionado implemento, se empató 1 a 1 ante Honduras y se le ganó 4-0 a Aruba para obtener, de forma invicta, el campeonato. La gorra de “Melo” Quesada se convirtió en el amuleto.

A la semana siguiente, en marzo de 1960, se realizó en San José el Campeonato Panamericano de Fútbol con Argentina, México y Brasil. Antes de entrar al campo en cada contienda, “Melo” Quesada le indicaba a Hernán Alvarado que se pusiera la gorra, sin importar si el encuentro era nocturno o no. Claro, al final el meta se la tenía que devolver a “Melo”, así funcionaba la cábala. La cachucha era ya casi una reliquia en el equipo nacional.

Vino el debut contra la poderosa Argentina y el marcador fue un meritorio empate 0 a 0. El segundo partido ante Brasil, con histórico triunfo de la Tricolor 3 a 0. La tercera presentación tica fue ante su rival acérrimo, México. En un juego de poder a poder, el resultado fue de empate 1 a 1.

CRC 3 BRA 0 1960 SJO
El guardameta Hernán Alvarado, con su famosa gorra prestada, sale por un balón aéreo, mientras la pelota es pretendida por el brasileño Ivo Diogo. Ganó Costa Rica 3-0 en el III Panamericano de Fútbol jugado en San José, en 1960.

Hasta acá la gorrita de Ismael “Melo” Quesada, puesta sobre la cabeza de Hernán Alvarado, había cumplido su labor: Costa Rica seguía invicta, enfrentando a rivales de peso como también de menos fuelle.

Sin embargo, para la segunda vuelta del Panamericano la magia se le fue a la gorra de “Melo” y la Tricolor sucumbió con tres derrotas al hilo y sin marcar un solo tanto. Alvarado le devolvió la gorra a Quesada y no se la volvió a poner más.

Hernán Alvarado
El arquero Hernán Alvarado, uno de los mejores porteros del fútbol costarricense. Jugó para La Libertad, Herediano y la Selección Nacional.