Categoría: Agosto 2015

Por ver fútbol internacional se caen de árbol y quedan internados

La llegada de clubes extranjeros a nuestro país era todo un verdadero acontecimiento, capaz de paralizar la vida social del país.

Para agosto de 1931 visitó Costa Rica, el Hakoah All Star, equipo de los Estados Unidos y uno de los mejores que por esos años había jugado en nuestro país, pues era integrado casi en totalidad por futbolistas europeos.

El 16 de agosto, se pactó el primer choque ante el Orión FC en el Estadio Nacional. Los boletos se pusieron a la venta a un precio de 2 colones en sol y 5 en sombra.

Ante la gran expectativa creada, buena cantidad de aficionados desfilaron hacia La Sabana, algunos con entrada y otros a jugársela para tratar de ver el encuentro de alguna forma.

En ese entonces, al lado del Estadio Nacional, había varios árboles, los cuales eran aprovechados por los jóvenes como verdaderos “palcos” para disfrutar del fútbol sin pagar. Eso sí, había que llegar temprano para acomodarse en alguna de sus ramas viejas.

En árboles como éste, algunos aficionados que no podían pagar la entrada al Estadio Nacional, observaban los juegos del fútbol nacional e internacional. La fotografía es de 1930.
En árboles como éste, algunos aficionados que no podían pagar la entrada al Estadio Nacional, observaban los juegos del fútbol nacional e internacional. La fotografía es de 1930.

Dentro del recinto, 3.400 personas habían pagado su tiquete. La contienda, pactada inicialmente para las 9:30 am, se retrasó para dar inicio a las 10:25 am.

Sin embargo, justo antes de que el árbitro Salvador González diera el pitazo inicial, una rama del vetusto higuerón se desgajó cayendo con ella cinco jóvenes aficionados al suelo, desde una altura considerable. Todos habían “madrugado” para no perderse ni un ápice del sensacional partido internacional, el primero en todo lo que iba del año; pero posiblemente el exceso de cupo les jugó una mala pasada.

Los heridos fueron Juan Cascante Valverde, en la garganta tras recibir un corte que le generó una hemorragia importante, Antonio Vargas Ramírez con un golpe en el estómago, además de Manuel Salazar Ramírez, Fulgencio S. Elizondo, Édgar Salazar y Mardoqueo Ramírez, con golpes varios y heridas de consideración. De inmediato, la Cruz Roja trasladó a los cinco jóvenes desafortunados al Hospital San Juan de Dios donde fueron internados.

Y como el show debía continuar, Orión FC y el Hakoah dieron un gran juego, en el que los norteamericanos se adelantaron en el marcador con el gol de “Billy” Gonsalves al 25’; pero Antonio “Toño” Hütt igualó para el cuadro de la “Constelación” al 50’.

El Hakoah luego derrotó al Club Sport Herediano y a la Liga Deportiva Alajuelense. Empató con los orionistas y sólo cayó ante la Sociedad Gimnástica Española.

Aunque si de caídas hablamos, la situación de los accidentados se convirtió en tema de críticas en ese tiempo, ya que algún sector le achacó la culpa a la policía por no bajar a los aficionados de los árboles, por estar más pendiente de que no hubiese “colados” en el estadio.

Como dicen, fueron por lana y salieron trasquilados esos pobres cinco muchachos, que se trasladaron al estadio a ver de gratis el partido y más bien les salió caro, al tener que pasar la noche en el Hospital San Juan de Dios.

Los heridos Juan Cascante y Antonio Vargas en el Hospital San Juan de Dios, al desgajarse la rama de un higuerón cuando querían ver el Orión vs Hakoah en 1931.
Los heridos Juan Cascante y Antonio Vargas en el Hospital San Juan de Dios, al desgajarse la rama de un higuerón cuando querían ver el Orión vs Hakoah en 1931.
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Falta de dinero afectó la primera convocatoria de la Tricolor

Ni jugadores de cambio pudo haber en la lista final de la primera convocatoria de la Selección Nacional que se vio seriamente afectada por la falta de recursos económicos de la entonces Liga Nacional, hoy Fedefútbol.

Sí, el primer llamado de futbolistas para conformar “La Sele” generó grandes congojas de dinero que limitaron la escogencia. Fue para 1921 cuando se disputaron en Guatemala los I Juegos Deportivos Centroamericanos, con motivo del centenario de la Independencia de las repúblicas de esta región.

Como no se utilizaban directores técnicos en esa época, el ente federativo delegó en los futbolistas Joaquín Manuel “Toquita” Gutiérrez (Herediano) y Manuel “Manolo” Rodríguez (La Libertad), la escogencia de jugadores.

El grupo convocado fue pequeño para disminuir gastos, pues la mayoría de los jugadores ticos era de estratos humildes y no podían costear el viaje a Guatemala.

La lista definitiva fue la siguiente:

CS La Libertad: Manuel “Manolo” Rodríguez (portero), Feis Tabasch (back izquierdo), Rodolfo Peralta (half derecho) y Rafael A. “Macho” Madrigal (forward izquierdo extremo).

CS Herediano: Gilberto Arguedas (back derecho), Eladio Rosabal (Capitán y center half), Joaquín Manuel “Toquita” Gutiérrez (center forward) y Claudio “Cayito” Arguedas (forward derecho – centro).

Gimnástica Española: Ricardo “Poeta” Bermúdez (half izquierdo).

Alajuelense: Jorge Luis Solera (forward derecho extremo).

Como faltaba un futbolista para completar el equipo, se echó mano del jugador alajuelense Roberto Figueredo quien se encontraba en Guatemala para llenar el once titular, sin cambios y sin portero suplente.

“Es un hecho que juegue con los costarricenses el conocido deportista Roberto Figueredo quien escogerá el puesto que más le guste”, informaba el Diario del Comercio de esa época.

Como médico viajó el galeno Nilo Villalobos, antiguo jugador de fútbol en Heredia, quien prestó gratuitamente sus servicios profesionales. En calidad de guardalíneas fungió el futbolista de La libertad, Antonio Solano.

El periplo fue posible en gran parte gracias a la ayuda del Secretario del Consulado guatemalteco, Ernesto Viteri, y la de los deportistas Alberto T. Brenes, Ricardo Fournier, Ramón Herrero y Eduardo Garnier, quienes pusieron mucho esfuerzo particular en esta aventura de la primera Tricolor.

Hubo varias actividades para recaudar fondos, así como numerosas donaciones. Se conformó una comisión de ayuda para el viaje. Los primeros donantes fueron el Presidente de la República, don Julio Acosta García, con 100 colones, CS Herediano con 50 colones, CS La Libertad, la Sociedad Gimnástica Española y la Liga Nacional, también cada una con 50 colones. Al final se recolectaron más de mil colones.

Después de varias vicisitudes, al fin llegó el día del viaje, el domingo 4 de septiembre de 1921. De San José partieron a las 9 de la mañana en el tren del Pacífico hacia Puntarenas, de donde zarparon el mismo domingo a las 10 de la noche a bordo del vapor “San Juan”, embarcación que venía de la Zona del Canal y que llevaba con destino final San Francisco, California. El capitán del barco era Farris J. Pierce y la tripulación la componían 70 personas.

A los diez seleccionados les tomó una semana arribar a tierras chapinas, donde cumplieron una faena enorme, saliendo campeones y participando con buen suceso en otros deportes, aunque eso será historia para otro día.

La primera selección de Costa Rica en 1921. De pie, de izquierda a derecha: A. Solano, F. Tabasch, M. Rodríguez y G. Arguedas. En el medio: R. Peralta, E. Rosabal (Cap.) y R. Figueredo, en primera fila: J. L. Solera, C. Arguedas, J. M. Gutiérrez, R. A. Madrigal y R. Bermúdez.
La primera selección de Costa Rica en 1921. De pie, de izquierda a derecha: A. Solano, F. Tabasch, M. Rodríguez y G. Arguedas. En el medio: R. Peralta, E. Rosabal (Cap.) y R. Figueredo, en primera fila: J. L. Solera, C. Arguedas, J. M. Gutiérrez, R. A. Madrigal y R. Bermúdez.

¿Cómo eran los uniformes de los equipos ticos hace noventa años?

Aunque hoy todos los clubes de fútbol tienen dos y hasta tres juegos de uniformes, hace noventa años la situación era muy distinta; lo que llevó a la Liga Nacional (hoy Fedefútbol) a ordenar el tema de la indumentaria para evitar que los equipos se presentaran a la libre en los compromisos, generando a veces hasta conflictos por el uso de los mismos colores.

Cuando los clubes presentaban igualdad de uniformes, se le daba prioridad a quien los había registrado primero.

De esta forma, para evitar altercados, el ente federativo fijó los siguientes colores para los equipos de Primera, Segunda y Tercera División en 1926:

CS La Libertad: Camisa blanca con franjas verticales negras, pantaloneta blanca.

Sociedad Gimnástica Española: Camisa blanca con franjas verticales rojas, pantalón blanco.

LD Alajuelense: Camisa roja y negra con franjas verticales, pantaloneta blanca.

CS Independencia: Camisa roja y azul con rayas verticales, pantalón blanco.

UD Moravia: Camisa lisa blanca, pantaloneta negra.

CS Juventud Mata Redonda: Camisa amarilla y negra a rayas verticales, pantalón negro.

CS Colón: Camisa lisa roja, con pantaloneta blanca.

CS Costa Rica: Camiseta azul lisa, con pantaloneta blanca.

CS Santa Lucía: Camiseta negra con letras “SL” blancas, pantaloneta blanca.

CS Juventud Cartaginesa: Camisa blanca y azul con franjas verticales, pantaloneta negra.

San José Athletic: Camisa blanca con letras en color oro y azul, pantalón negro.

Bayer: Camisa blanca con un sello que decía “Bayer” en rojo, pantalón blanco.

Asociación de Santo Domingo: Camisa blanca, cuello negro, pantaloneta blanca.

CS Herediano: Camisa blanca lisa y pantalón negro.

CS Cartaginés: Camisa roja y azul a franjas verticales, pantaloneta blanca.

CS Cinco Esquinas: Camisa blanca con franjas verticales negras, pantaloneta blanca.

Once Tigres: Camisa blanca y negra a cuadros, pantalón negro.

Como se puede apreciar, ya Alajuelense usaba el rojo y negro, Cartaginés los colores representativos de la provincia (azul y rojo) y el Herediano aún no el actual rojo y amarillo.

Años atrás, los clubes empleaban otros tonos. Por ejemplo, Alajuelense de blanco, Herediano de azul y negro en su camiseta, con pantaloneta negra y el Cartaginés el actual azul y blanco; pero al menos para 1926 la Liga Nacional ordenó el asunto para facilidad de los árbitros y de los mismos aficionados.

La Libertad frente a Herediano en 1921. Los libertos de blanquinegro y los florenses de camisa gris con pantalón blanco.
La Libertad frente a Herediano en 1921. Los libertos de blanquinegro y los florenses de camisa gris con pantalón blanco.

Con el fútbol hasta la muerte: Los técnicos que partieron en ejercicio de funciones

¡Murió don Orlando de León! Repicó en todos los medios de prensa y redes sociales este sábado. Con el deceso de don Orlando, perdió el fútbol a uno de sus más grandes enamorados de este deporte.

A otros entrenadores del fútbol nacional, también los sorprendió la muerte mientras cumplían funciones en el banquillo.

Para 1990, el Club Sport Cartaginés era dirigido por el argentino Armando Mareque, quien ya en los años setenta había conducido a la institución blanquiazul. El sudamericano regresaba a Costa Rica con la espinita de hacer campeones a los brumosos. Vino en reemplazo de la dupla interina que tenía a los de la Vieja Metrópoli, conformada por Fernando Montero y Óscar Quesada.

Sin embargo, el 22 de septiembre de 1990, sería la última práctica que conduciría el argentino; pues un ataque al corazón acabó con la carrera de Mareque, dejando huérfano el banquillo cartaginés. Después llegó el hondureño “Chelato” Uclés.

Armando Mareque, al centro, acompañado por la estrella del Cartaginés, Leonel Hernández (derecha), a la llegada del argentino en 1974. Mareque murió en 1990.
Armando Mareque (centro), acompañado por la estrella del Cartaginés, Leonel Hernández (derecha), a la llegada del argentino en 1974. Mareque murió en 1990 mientras entranaba a los brumosos.

Siete años más tarde, el símbolo manudo Juan José Gámez Rivera, había asumido el banco del Cartaginés, tras el préstamo de Juan Luis Hernández a la Selección Nacional. Fue un buen arranque de los paperos en ese 1997.

Gámez llegó para la fecha 3, dirigió dos encuentros, los ganó y llevó a los “Hijos del Irazú” a la cima del torneo; pero la mañana del 27 de septiembre, un paro cardíaco sorprendió al entrenador mientras se encontraba en Pérez Zeledón. El cuerpo de Gámez, campeón con Cartaginés en 1983 en Segunda División, fue homenajeado en el Estadio “Fello” Meza, así como en su casa: El Estadio Alejandro Morera Soto. Miguel Calvo, de forma interina, debió asumir las riendas del Cartaginés.

Juan José Gámez, la
Juan José Gámez, la “Hormiguita Manuda”, fue un gran jugador con Alajuelense y la Selección. Como DT ascendió al Cartaginés. Murió en 1997, mientras dirigía a los brumosos.

Este 22 de agosto de 2015 don Orlando de León se nos adelantó, después de un golpe sufrido por un automóvil. El uruguayo llegó al país en 1972, en esa oportunidad a Ramonense y se enamoró de este país, lo hizo su casa y vivió con total plenitud su amor por el balompié.

Tuvo la dicha de vivir haciendo lo que más le gustaba: Dirigir y enseñar el fútbol. Su carrera lo llevó por su natal Uruguay, Venezuela, Colombia, Ecuador, Panamá, Guatemala, El Salvador y por supuesto su amada Costa Rica.

Fue campeón en Panamá, ganó un ascenso en Guatemala y seis en nuestro país. Sin duda, entre los apasionados del fútbol, don Orlando de León, “El Viejo Zorro”, tiene un sitial preferente. Su legado en ascensos es digno del libro Guinness; pero la verdadera huella que dejó para quienes lo conocimos, fue su don de gente, su afabilidad con la prensa y aficionados.

Orlando de León, el
Orlando de León, el “Viejo Zorro”, el hombre récord de siete ascensos. Un uruguayo apasionado por el fútbol y enamorado de Costa Rica. El DT de Liberia partió este 22 de agosto de 2015. Imagen de La Nación en su último título alcanzado este mismo año.

Mareque, Gámez y de León, tres apasionados por el fútbol, que como aquellos soldados destacados, partieron a la Gloria Eterna en pleno campo de batalla, haciendo lo que más amaban y por eso merecen todos los honores.

Moneda elimina a Saprissa de la Concacaf

Una moneda al aire decidió el futuro del Deportivo Saprissa dentro del Torneo de Clubes Campeones y Subcampeones de la Concacaf de 1974, en un episodio donde los morados se confiaron y terminaron pagando con tristeza.

En la primera ronda de la zona centroamericana, al Saprissa le correspondió medirse al Aurora de Guatemala, en serie a visita recíproca.

El juego de ida tuvo lugar en el Estadio Ricardo Saprissa el domingo 12 de mayo de 1974. La victoria fue tica 2-1 con los tantos de Carlos y Gerardo Solano; al tiempo que para los guatemaltecos marcó Fernando Solano de autogol.

La vuelta se disputó una semana después en la capital chapina. De inicio las cosas comenzaron a complicarse, pues aunque el equipo viajó a Guatemala, el “Príncipe” Hernández y Hernán Morales permanecieron en Costa Rica por disposición de la dirigencia saprissista, optando porque ambos viajaran mejor el mismo día del partido, con tan mala fortuna que el vuelo de la Pan American Airlines que los llevaría a suelo guatemalteco, nunca llegó al Aeropuerto Juan Santamaría, pues un desperfecto mecánico lo imposibilitó a despegar de Panamá, generando dos bajas sensibles en la titular tibaseña.

A pesar de este primer desaguisado el cuadro costarricense llegaba como favorito; situación que ratificó aún más con el gol de Gerardo Solano al minuto 66.

No obstante, el conjunto aurinegro logró empatar al 72’ con René Morales y cuando la igualdad le daba la clasificación a los saprissistas, apareció nuevamente Morales, ésta vez a un minuto del epílogo, para derrotar al meta Juan Gutiérrez y establecer el 2-1 local, 3-3 en el global.

Hubo entonces necesidad de jugar tiempos extras, los cuales después de treinta minutos de acción, mantuvieron el mismo marcador. Como no se habían establecido los lanzamientos de penal para definir la llave, la única opción que le quedó al árbitro salvadoreño José Leónidas Rogel era decidir por moneda.

El cuscatleco sacó de bolsillo el “quetzal”, lanzándolo al aire ante la expectativa de todos los presentes y cayendo sobre el zacate del Estadio Mateo Flores, con la fortuna sonriéndoles a los guatemaltecos.

El cuadro morado sufrió un duro revés, en gran parte porque no tomó con toda la seriedad esta primera llave y por haber tenido “la suerte de espaldas”.

Como particular coincidencia, al Aurora lo entrenaba el ex delantero Jorge “El Grillo” Roldán, quien hacía seis años en calidad de capitán de la Selección de Guatemala, también por la vía de la “moneda”, había sacado a Costa Rica de los Juegos Olímpicos de México 1968, algo que aún estaba fresco en la memoria del aficionado nacional.

Saprissa es el club centroamericano más exitoso en el Torneo de Campeones de Concacaf.
Saprissa es el club centroamericano más exitoso en el Torneo de Campeones de Concacaf.
El arquero chapín Rómulo Estrada es vencido por el alero izquierdo morado Gerardo Solano en la serie Saprissa vs Aurora. Los guatemaltecos avanzaron mediante una moneda al aire en 1974.
El arquero chapín Rómulo Estrada es vencido por el alero izquierdo morado Gerardo Solano en la serie Saprissa vs Aurora. Los guatemaltecos avanzaron mediante una moneda al aire en 1974.

Futbolista hace historia al actuar en Primera y Segunda el mismo día

¿Se imaginan ustedes jugarse dos partidos oficiales de campeonato en divisiones diferentes el mismo día? Parece imposible; pero no, esto pasó en Costa Rica aunque hace ya un buen tiempo.

Nos remontamos a 1925, para ser exactos al 13 de septiembre. Ese domingo jugaron por el torneo de Segunda División, el Club Sport La Libertad y el Club Sport Colón.

El choque inició a las 9:15 am en el campo del Colón en La Sabana. Los encuentros en esa época eran de 70 minutos (dos tiempos de 35 minutos cada uno), con un descanso de 5 minutos.

Después de terminada la primera parte (9:50 am), el jugador liberto Miguel Ángel Ulloa, le hizo una petición particular al árbitro del partido Benjamín Herrera: Que antes de acabarse el segundo tiempo lo dejara retirarse de la cancha, porque tenía que irse a toda prisa a jugar el partido de Primeras entre el Club Sport La Libertad y Club Sport Herediano, el clásico de la época, que comenzaba a las 10 am.

En efecto, el juez Herrera no tuvo objeción, por lo que alrededor del minuto 10 del complemento de ese partido de Segundas (10:05 am), Ulloa salió a toda marcha con rumbo al Estadio Nacional.

Mientras tanto con una muy buena concurrencia de público en el máximo coliseo del fútbol tico, los dos grandes de ese entonces, La Libertad y el Herediano ya estaban sobre la gramilla.

El árbitro inglés Mr. Martel Marshall llamó a juego. La Libertad de blanco y negro y los florenses de azul y negro. Herediano completo; pero los josefinos formaban con sólo diez jugadores. Todavía no había llegado Miguel Ángel Ulloa. Se realizó la rifa de casas, ganando los blanquinegros, quienes escogieron atacar de Oeste a Este.

A las 10:03 am, el réferi británico dio la orden de inicio, tocando la pelota Claudio “Cayito” Arguedas.

El comenzar los decanos con diez elementos los debilitó al punto de pagar caro con el gol de Braulio Morales, al minuto siete.

Sin embargo, cuando el cronómetro señalaba doce minutos (10:15 am) y luego de atravesar a carrera limpia el “Llano de Mata Redonda”, al fin llegó Miguel Ángel Ulloa, quien de inmediato entró al campo, seguramente jadeando, pero con la ventaja de que ya venía uniformado.

En su reporte para La Nueva Prensa, el cronista ARZEL (Arnulfo Zeledón), escribió: “Estos aplausos fueron más atronadores cuando entró Miguel Ángel Ulloa a la cancha para completar el equipo blanco y negro (La Libertad) pues así los simpatizadores de este club tenían más esperanzas de triunfo.”

“Cayito” Arguedas señaló el dos a cero florense; pero el empuje de los libertos, ahora completos, los llevó primero al descuento, a través de Rafael Ángel “Macho” Madrigal para dejar el primer tiempo 2-1. Para la complementaria, La Libertad, logró la igualdad con un tanto de Juan Gobán, terminando la contienda 2 a 2.

Mientras en el partido de Segundas, La Libertad había empatado 1-1 con el Colón, marcador que supo aguantar a pesar de quedarse con un hombre menos tras la salida de Ulloa hacia el Estadio.

Así fue como Miguel Ángel Ulloa se jugó ese día dos partidos, uno en Segundas y otro en Primeras con La Libertad, una singularidad propia del pintoresco fútbol tico de hace noventa años.

Partido en las canchas de La Sabana, entre La Libertad y Herediano, a principios de los años 1920s.
Partido en la cancha del CS La Libertad en La Sabana, entre La Libertad y Herediano, a principios de los años 1920s, con el público y fotógrafos al borde del campo de juego.

Técnico costarricense tumba a golpes a árbitro en México

Noqueado. Así acabó el árbitro guatemalteco Rómulo Estrada por parte del director técnico herediano Mario Murillo en el Torneo de Clubes Campeones de la Concacaf.

La historia se remonta al domingo 29 de abril de 1962, en el partido entre las Chivas de Guadalajara y el Club Sport Herediano, efectuado en el Estadio Jalisco; por cierto la primera participación de los rojiamarillos en la Concacaf.

El partido comenzó accidentado pues el arquero florense Hernán Alvarado se luxó el hombro apenas al minuto 5, teniendo que salir del campo y dándole lugar al extremo derecho William Carpio, quien debió colocarse los guantes.

Con esa seria condicionante, los aztecas se lanzaron sobre el arco del improvisado portero costarricense sin poder anotar. El partido continuó con acciones ríspidas, entre ellas, la que generó la expulsión del nacional Óscar “Cuico” Bejarano y el mexicano Sevilla, por parte del árbitro de Guatemala, Rómulo Estrada.

El entrenador del Herediano, Mario Murillo, molesto con la labor del guatemalteco, ingresó al campo de juego, no precisamente con muy buenas intenciones cuando se jugaban 83 minutos de partido.

En su crónica del encuentro, el reportero mexicano Aurelio Cortés Díaz del diario “Occidental” de Jalisco escribió: “… los ticos dicen que el colegiado golpeó a Pantoja pero lo cierto es que los noventa kilos de Mario Murillo, como una catapulta, se lanzaron contra el flaquirucho chapín y en tanto que canta un gallo, lo dejaron noqueado… Se suspendió el encuentro durante 7 minutos, hubo muchas discusiones; entraron los enfermeros a ‘resucitar’ al árbitro y al final, con guardias de ‘honor’ salió Mario de la cancha y también lo tuvo que acompañar Bejarano con Sevilla. ”

Los rojiamarillos esa vez formaron con Hernán Alvarado, Álvaro Cháves, “Manelo” Villalobos y Álvaro McDonald; Carlos Marín, Carlos Pantoja, William Carpio, Manrique Quesada, Oscar “Cuico” Bejarano, Edgar Quesada y Juan Garita.

Por su parte de los rojiblancos lo hicieron con el “Tubo” Gómez; “Niño” Cuéllar, Sevilla, “Jamaicón” Villegas, “Pancho” Flores, Jasso, Francisco Jara, “Chava” Reyes, “Mellone” Gutiérrez, “Sabas” Ponce y Javier “Cabo” Valdivia, bajo la dirección de Javier de la Torre.

Al final, la victoria fue para el Guadalajara 2 a 0 con los goles de Salvador “Chava” Reyes; pero este partido de la Concacaf, tuvo más atención debido a la excelente actuación del meta improvisado Carpio y la noqueada al árbitro chapín.

Don Mario Murillo, fallecido en el 2012 y quien se caracterizó toda la vida por ser un herediano furibundo, demostró esa vez que era un hombre de armas tomar.

La nota positiva fue que el premio que tenían destinado los mexicanos para el mejor jugador suyo en el campo, se lo terminaron dando al nacional William Carpio por su extraordinaria, aunque imprevista, actuación en el arco.

El Herediano de 1962 que participó por primera en el Campeonato de Clubes Campeones de la Concacaf.
El Herediano de 1962 que participó por primera vez en el Campeonato de Clubes Campeones de la Concacaf.