Categoría: Julio 2015

Heredianos confunden hidratante con veneno y no pudieron jugar

AD Yuba Paniagua
La AD Yuba Paniagua, equipo que tuvo participación en Segunda y Tercera División.

Lo que iba  a ser una visita difícil a Puntarenas, terminó siéndolo aún más complicada de lo imaginado, cuando previo a un partido de Segundas Divisiones, los integrantes del equipo Asociación Deportiva Yuba Paniagua de Heredia se autointoxicaron.

El domingo 5 de marzo de 1984 estaba previsto en el Estadio “Lito” Pérez de Puntarenas, el duelo entre el Rosalilia porteño y los heredianos del Yuba Paniagua por el campeonato de ascenso, a las 11 a.m.

Un día antes, el cuerpo técnico envió a comprar a una farmacia de Heredia, gluconato de potasio, que es en síntesis y sin entrar en detalles farmacéuticos, un compuesto de electrolitos que ayuda a compensar déficits de potasio y para combatir la deshidratación, más aún en esfuerzos físicos grandes como jugar en el Puerto del Pacífico en horas del mediodía.

Sin embargo, en lugar de adquirir el mencionado gluconato de potasio, al del mandado le dieron bicromato de potasio, un componente químico soluble en agua, que al ser ingerido envenena, presentando síntomas como náusea, vómito, diarrea, etc, pudiendo provocar, dependiendo de la dosis, hasta la muerte. Ese producto se usaba mucho en esa época para dar acabados a pisos de concreto y madera.

Con el veneno, sin saberlo, se vertió en el agua como hidratante y de ahí en las bolsitas de líquido que comenzaron a consumir los jugadores, repartidas por el utilero. Eran las 10:20 a.m. del domingo.

Minutos antes de las 11 a.m., cuando el árbitro del compromiso Víctor Mora Quirós, llamó a revisión, se percató de que varios futbolistas, que se habían quejado del sabor que tenía su hidratante, presentaban los síntomas anteriormente mencionados. De inmediato se suspendió la ingesta de dicha agua.

El juez dio 15 minutos; pero más bien las cosas agravaron, haciéndose necesario el traslado de los intoxicados al Hospital Monseñor Sanabria, por recomendación del médico del Rosalilia, doctor Mario Bonilla Jiménez. En el nosocomio los recibió el  Dr. Guillermo Arguedas Madrigal.

La lista de envenenados la encabezó el entrenador del Yuba Paniagua, Edwin Jackson Grant quien quiso constatar el sabor diferente de la bebida; a él le siguieron el portero Marco Tulio Cantón y los jugadores de campo Alexis Camacho Espinoza, Carlos Paniagua Solís, José Joaquín Sánchez Campos, Manuel Arias Segura, Carlos Luis Lobo Ramírez, Freddy Álvarez Guadamuz, Carlos Rojas Rodríguez y Luis Francisco Salas.

AD Yuba Paniagua II
El Yuba Paniagua actuaba como local en el Estadio Rosabal Cordero. En 1984 durante una visita a Puntarenas, gran parte del plantel resultó envenenado al confundir un químico. Su uniforme era naranja con negro.

Luego, los afectados fueron llevados al Hospital México, siendo el delantero Carlos Rojas el más afectado. Todos los implicados debieron pasar un par de noches en el centro hospitalario. Quienes se salvaron de no tomar el líquido, fueron Asdrúbal “Yuba” Paniagua, su hermano Julio Paniagua y Cipriano Alfaro, quienes estaban en la alineación titular.

A esa franquicia era la segunda vez que le sucedía un caso de intoxicación, pues antes de llamarse Yuba Paniagua, cuando actuaba con el nombre de Real Deportivo Rafaeleño en la Tercera División, le pasó hacía unos quince años antes. Esa vez solo tres futbolistas fueron llevados al hospital de Heredia.

Luego se comprobó, según el representante de los heredianos ante la Federación, señor Charles Iza, que el error se cometió en la farmacia herediana, pues la receta iba correcta. Al Yuba Paniagua se le reacomodó el calendario por este hecho de fuerza mayor, donde un despiste farmacéutico “fauleó” a todo el equipo.

AD Yuba Paniagua escudo
El Yuba Paniagua se mantuvo por una década dentro de los campeonatos federados.
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Fútbol y telégrafo revolucionan periodismo costarricense

Un antes y un después se marcó para el Periodismo tico con la llegada del Fortuna de Cuba, primer equipo extranjero que visitó el país en 1925.

Para esa época no había radio ni televisión; por lo tanto la principal forma para los aficionados de enterarse sobre el acontecer noticioso, era a través de la prensa escrita.

Con motivo de la presentación del buen cuadro cubano, que contaba en sus filas con jugadores europeos, sucedería un hecho histórico para la prensa nacional: La primera transmisión por telégrafo desde el lugar de la noticia.

El primer intento se dio el domingo 28 de junio de 1925 cuando la Selección Provincial, compuesta por futbolistas de Cartaginés, Herediano y Alajuelense, actuó contra los antillanos.

Don Otilio Ulate Blanco, Periodista y Director del periódico La Tribuna por ese entonces, luego Presidente de la República (1949-1953) y sus dos redactores deportivos: “Center Forward” y “Guardalínea” (usaban motes y no sus nombres para evitar problemas a raíz de sus crónicas), se animaron a realizar una transmisión telegráfica del partido.

Los dos cronistas de La Tribuna se ubicaron en el Estadio Nacional. De ahí por teléfono se comunicaban a la Central de Telégrafos donde el señor Rubén Báez enviaba el mensaje a puntos del país determinados, en los cuales se recibía y emitía el mensaje a los aficionados.

El primer telegrama fue depositado a las 10:12 am y recibido a las 10:20 am, con el siguiente mensaje (copia textual): “En estos momentos equipos preséntanse al campo. Multitud que llena completamente tribunas y alrededores Estadio, aclámalos. Los capitanes cámbianse ramos con insignias Cuba-Costa Rica. Juez Eduardo Garnier efectuó rifa casas que ganó el cubano. Ánimo jugadores nuestros excelente.”

La primera anotación del compromiso fue objeto de otro mensaje que causó gran algarabía en la afición, especialmente en Heredia, fue depositado a las 10:48 am y recibido a las 11:00 am: “A los veintiséis (26) minutos de iniciado el juego, Eladio Rosabal pasa dos defensas cubanas y de uno de sus fuertes punteos anota el primer tanto a favor del Provincial. El público entusiasmado aplaude frenéticamente. El dominio es alterno, pero los avances ticos superiores.”

Hubo en total seis telegramas emitidos ese día.

Hacen historia una semana después

No satisfechos todavía con el éxito alcanzado, don Otilio Ulate, sus redactores, el señor Sub Director de Telégrafos Agustín Sagot y la Junta de Cultura Física, administradora del inmueble de La Sabana, fueron más allá para el domingo siguiente, transmitiendo desde el Estadio, ya no por teléfono a la Central de Telégrafos, sino ahora por telégrafo directamente a dicha central y de ahí a todo el país, algo nunca antes realizado.

El domingo 5 de julio de 1925, el diario La Tribuna instaló una caseta detrás de la portería Este del Estadio Nacional, con un rótulo que indicaba: “La Tribuna enviará desde aquí, las noticias del match a toda la República”.

En esta ocasión, los cronistas le indicaban al operador Belfort Sancho las acciones del juego y cada 5 minutos se hacían los envíos a la Central Telegráfica y de ahí a varias ciudades.

De esta forma y por primera vez en la historia del país, se dio este servicio informativo desde el lugar donde se desarrollaban los sucesos, un verdadero avance en el desarrollo de la vida periodística costarricense.

El periódico recibió numerosos reportes de Limón, Turrialba, Liberia, San Ramón, Alajuela, Cartago, Puntarenas, Puriscal, Heredia, Orotina y otros lugares.

Ese partido del 5 de julio de 1925 fue entre la Selección Josefina, integrada con jugadores de La Libertad y la Gimnástica Española y El Fortuna cubano, con resultado final de 3 a 3.

De esta manera, hace 90 años, el fútbol le dio ese primer impulso tecnológico al periodismo costarricense, en esa ocasión al servicio de la creciente afición deportiva.

Aparato telegráfico utilizado en los años 20s.
Aparato telegráfico utilizado en los años 20s.
Juego entre la Selección Provincial y El Fortuna de Cuba en 1925. El telégrafo fue clave para dar a conocer las principales incidencias a todo el país.
Juego entre la Selección Provincial y El Fortuna de Cuba en 1925, jugado en el Estadio Nacional. El telégrafo fue clave para dar a conocer las principales incidencias a todo el país.

Se hace pasar por famoso boxeador tico y lo noquean

Muy caro le costó al boxeador aficionado puertorriqueño José Rafael Avilés hacerse pasar por el gran pugilista costarricense Jesús “Tuzo” Portuguéz en 1950, pues terminó adormecido por un golpe de su rival y además en la cárcel.

El casi desconocido hecho ocurrió en Wichita, Kansas el 5 de abril de 1950. El boxeador tico, “Kid” Portuguéz, gozaba de buena fama por esos días en la Unión Americana; ya que en diciembre de 1949 se presentó en el mítico Madison Square Garden (único tico en pelear en dicho escenario) para derrotar al afamado pugilista norteamericano, Beau Jack. Un mes después, en enero de 1950 y en el mismo escenario, entregó vencido al renombrado Paddy Young.

Aunque Young venció al tico en una revancha realizada en febrero de ese año, la categoría de “Tuzo” era notable en el mundo del pugilismo, siendo además campeón centroamericano de peso mediano.

De esa reputación se aprovechó el puertorriqueño José Rafael Avilés, quien haciéndose pasar por el peleador centroamericano, se presentó el 5 de abril de 1950 en Kansas para enfrentar al estadounidense Alvin Williams, ante una buena cantidad de público que deseaban ver pelear al tico.

Avilés, sin peleas profesionales, subió al ring y en apenas 2 minutos y 33 segundos del primer asalto, estaba en la lona de un golpe por la vía del sueño rápido, propinado por Williams.

La derrota de Avilés, quien en ese momento tenía 23 años de edad, generó serias sospechas por la forma en que sucedió.

Según reseña el “Tacoma News Tribune” Avilés ya se había embolsado $225; pero eso no impidió que fuera descubierto por las autoridades y puesto hasta octubre en la cárcel. El juez Al Blazer le fijó además una fianza de $3.000.

Por esos días “Tuzo” se encontraba en los Estados Unidos, donde se mediría a Lester Felton (USA) el 5 de mayo de 1950 en el Estadio Olympia de Detroit.

Avilés se aprovechó de una época en la que el mundo de las comunicaciones no se había desarrollado, ni siquiera a escala continental; por lo que su trampa estuvo muy cerca de consumarse, a todas luces improbable en nuestros tiempos.

El boricua llegó a contabilizar sólo esa pelea profesional, haciéndose pasar por nuestro gran boxeador “Tuzo” Portuguéz, fallecido en julio de 2013, aunque al final terminó noqueado, sin plata y encarcelado. Debut y despedida para el pugilista de la llamada “Isla del Encanto”.

Jesús
Jesús “Tuzo” Portuguez (1927-2013), una leyenda del boxeo costarricense. La fotografía es de 1950, cuando fue suplantado por el puertorriqueño Avilés.

En Primera: Le pitan penal injusto y decide botarlo

Aunque hoy día una bandera amarilla nos recuerda que en el fútbol debe prevalecer siempre el “Juego Limpio”, la caballerosidad con que muchos jugadores del pasado actuaban es algo ya extinto, por el carácter mercantil de este deporte en la actualidad.

Botar un tiro de penal, por considerarlo injusto, fue lo que sucedió el domingo 24 de octubre de 1926, en el juego de Primeras Divisiones entre el Club Sport La Libertad y la Sociedad Gimnástica Española.

Con el arbitraje de Enrique Sancho, libertos y gimnásticos protagonizaron el “derby” de la capital en el Estadio Nacional.

Cuando el marcador se encontraba 2 a 0 en favor de los blanquinegros, se sancionó una falta dentro del área que sería el descuento para los rojiblancos en ese primer tiempo.

A la ejecución vino Gastón Michaud, futbolista que figuró más como portero en su carrera, aunque en varias ocasiones actuó como jugador de campo, como en esta oportunidad.

El descuento para volverse a meter al encuentro estaba ahí, a sólo once metros; pero Michaud prefirió botar al propio el remate por considerar injusta dicha sanción en contra de su rival.

Lo hecho por Gastón generó una lluvia de aplausos por parte de los cientos de aficionados en las gradas del estadio. La valla del meta de La libertad, “Manolo” Rodríguez, permaneció invicta y no vulnerada por un error arbitral.

Ese día la Gimnástica Española presentó las bajas de varios titulares como Mayid Barzuna, General Jiménez, Héctor Albertazzi y Reinaldo Arias, para peores el arquero Ricardo González sufrió una lesión y el jugador José Escorriola tuvo que ponerse los guantes, además Peter Assemann se retiró por cansancio, dejando a los gimnásticos con solo 9 hombres.

El resultado final fue de 11-0 en favor de La libertad; pero la acción que valió el boleto por caballerosidad y deportismo fue el gesto de Gastón Michaud. Esa sí fue una verdadera demostración de “Fair Play”, cuando aún no adornaban las canchas con bandera amarilla al comienzo de los partidos ni notas musicales.

Hoy los tiempos son otros, pues el fútbol es: Uno, una empresa; dos, un deporte y tres, un juego; pero no por eso debería perder su esencia, sus raíces ni su razón de ser: Cautivar con competencia justa a sus millones de aficionados.

El lunes una nueva “Historia del Fútbol Tico”…

Gastón Michaud en esta ocasión ocupando el puesto de portero, que fue el que más desempeñó en su carrera. Fotografía de 1926.
Gastón Michaud en esta ocasión ocupando el puesto de portero, que fue el que más desempeñó en su carrera. Fotografía de 1926.

Fedefútbol prohíbe a clubes ir a Concacaf como protesta

Tensión, esa palabra define la relación entre la Federación Costarricense de Fútbol y la Concacaf a inicios de los años ochenta, pues sucedieron constantes situaciones adversas hacia Costa Rica por parte del máximo ente del área, bajo el mandato del mexicano Joaquín Soria Terrazas, quien estuvo al frente de esa institución entre 1968 y 1990, casi una dictadura.

Les resumo solo algunas de las polémicas más importantes. Para 1980, El Salvador vivía una época cruda debido al inicio de la guerrilla, por lo que Cartaginés, clasificado a la Concacaf, exigía medidas de seguridad para el enfrentamiento ante el club Santiagueño. Al no haber garantías, el club blanquiazul envió una comunicación al respecto; pero curiosamente no llegó a tiempo a Concacaf, que aprovechó la no presentación brumosa para eliminarlo de una vez del torneo.

Luego, en octubre de 1980, en las eliminatorias para España 1982, se dio la misma situación con la Selección Nacional y su partido en San Salvador. Resultado: Concacaf y FIFA respaldan a El Salvador dándole la victoria 2-0. Por si fuera poco, obligaron a la Fedefútbol a darles 30 boletos aéreos a los cuscatlecos para el juego de vuelta en Costa Rica, hubo una multa de 5.000 francos suizos y por poco hay que pagarles una indemnización a los salvadoreños de $200.000. Las multas económicas se evitaron al final, pero la derrota le costó seguir con vida a la Tricolor en el camino hacia España 82.

Por si fuera poco, los comisarios de seguridad enviados a los partidos de “La Sele” en San José reportaban con rigurosidad militar cualquier inconveniente, como por ejemplo vs Guatemala, no actuando así cuando Costa Rica jugaba de visita y muchas veces no se cumplían las normas de seguridad en los estadios.

Esto no era nuevo tampoco, porque ya desde los años sesenta se llegó a cuestionar el desafiliarse a esta organización y buscar un espacio en la Conmebol.

La gran inconformidad por estas arbitrariedades generaron que al seno de la Federación se tomara, en enero de 1981, el acuerdo de no permitirles competir a Liga Deportiva Alajuelense ni al Club Sport Herediano en el entonces Torneo de Clubes Campeones y Sub Campeones.

Para la Federación Costarricense de Fútbol, el Torneo de la Concacaf estaba desprestigiado y esas “ayudas” a rivales terminaron de darle el empujón necesario a esa decisión que se tomó como una verdadera protesta.

Esos eran tiempos donde la Fedefútbol estaba comandada por el doctor Melvin Lobo Cavallini. La medida se tomó por un par de años.

Históricamente, le han faltado al país dirigentes que golpeen la mesa en Concacaf; pues los pocos que han llegado a ocupar puestos con autoridad, han preferido muchas veces, cuidar sus nombramientos, viajes, dietas y la posibilidad de seguir escalando hacia FIFA, antes que comprometerse y llevar la contraria a los hilos que corruptamente tuvieron por décadas el control de esta organización; de por sí ya desprestigiada e investigada a fondo en tiempos recientes.

Hoy ya no están Joaquín Sorias de México, Jack Warner de Trinidad y Tobago, “Chuck” Blazer de los Estados Unidos, ni los guatemaltecos Óscar Thamar ni Rafael Salguero; pero pasa lo de la nieve en Denver, lo de la Copa Oro 2015 ante México y los encargados de elevar las más vehementes protestas desde la Fedefútbol, brillan por su ausencia.

Injusticias en competencias de equipos, Copas de Oro, eliminatorias mundialistas y otros eventos, son solo muestra del amplio menú, al que todavía no han atacado nuestros “dirigentes viajeros”.

Costa Rica nunca ha sido importante para la Concacaf; pero luego de Brasil 2014, debería sentarse algún precedente de que ya no nos compran con espejos.

La medida adoptada en 1981, puede verse hoy como exagerada; pero se rescata al menos el valor de decirle “NO” a los atropellos de los “amigos del Norte”.

El jueves próximo una nueva historia del fútbol tico…

Concacaf ha sido históricamente una confederación envuelta en la polémica, especialmente por sus fallos tendensiosos hacia favorecer a las selecciones de América del Norte.
Concacaf ha sido históricamente una confederación envuelta en la polémica, especialmente por sus fallos tendensiosos hacia favorecer a las selecciones de América del Norte.

Alajuelense y Herediano jugaron en honor a Saprissa

Cumple 80 años de vida el Deportivo Saprissa este 16 de julio y aunque don Ricardo Saprissa Aymá no fue su creador, pues el equipo lo conformó y fundó don Roberto “Beto” Fernández, un entusiasta del fútbol, sí don Ricardo fue pieza clave para todo lo que consiguió la institución morada con el pasar de los años.

El llamado “Apóstol del deporte” había nacido en 1901 en El Salvador, de padres catalanes. A Costa Rica llegó en el ferrocarril del Atlántico, la tarde del viernes 19 de febrero de 1932. Ese día lo acompañaban su madre, doña Carmen y sus hermanas Marta y Mercedes. Todos vinieron a pasar una temporada por estas tierras donde ya estaba instalado don Rogelio Saprissa, hermano de don Ricardo, con su telar El Laberinto que se ubicaba hacia el sur de la capital.

La llegada de Saprissa fue un acontecimiento anunciado en los periódicos de la época debido a su fama de deportista exitoso. Fue campeón centroamericano de tenis con El Salvador, tenista de Copa Davis con España, además de buen futbolista con el Español de Barcelona, incluso jugó hockey sobre césped y polo.

Así entonces, el Club Sport Herediano y la Liga Deportiva Alajuelense decidieron disputar un encuentro en honor a don Ricardo Saprissa, el domingo 13 de marzo de 1932 en el Estadio Nacional, a las 3 de la tarde. Sería el primer partido de fútbol que el señor Saprissa iba a presenciar en Costa Rica.

Los rojiamarillos formaron con Cecilio Barrantes en la puerta; Milton Valverde y Rodolfo Jones en defensa; Abel Sandoval, Santiago Bonilla y Rafael Centeno en la zona media; Francisco Fuentes, Carlos Rodríguez, Eduardo “Lalo” Rojas (prestado por LDA), Braulio Morales y Godofredo “Godo” Ramírez en la delantera.

Alajuelense saltó al campo con Enrique Vieto en el marco; la zaga con Arturo Alfaro y Guillermo “Memo” Coto; Francisco Álvarez, Joaquín “Guapo” Soto y Evelio Martínez en el mediocampo; Mariano Rodríguez, Enrique “Quique” Solera, Alejandro Morera, Manuel Montoya y Salvador Soto “Buroy” adelante.

Alejandro Morera Soto anotó los dos primeros goles para los rojinegros, descontó para los florenses “Godo” Ramírez y “Quique” Solera estableció el definitivo 3-1 manudo.

Terminado el compromiso y ante la consulta de la prensa acerca de este primer partido que vio en nuestro país y sobre cuál jugador tuvo mejor desempeño, don Ricardo Saprissa dijo: “Sobresalió Morera, quizás uno de los elementos más capacitados, pues es un jugador inteligente y activo…”.

Tiempo después el señor Saprissa, vinculado al Orión FC, ayudaría a Alejandro Morera para viajar al fútbol europeo donde brilló.

Alajuelense – Herediano, el primer partido que apreció por estos lares don Ricardo, sin imaginarse ese domingo 13 de marzo de 1932, que estos clubes serían dos de los más grandes rivales que tendría su amado Deportivo Saprissa con el pasar de los años.

Don Ricardo Saprissa falleció en 1990 y como él mismo reconoció, años antes en una entrevista al periódico La Nación, sobre el cuadro morado: “Nunca pensé que llegaría tan lejos”.

El próximo lunes: “Avión aterriza en La Sabana en medio partido”.

Ricardo Saprissa
Don Ricardo Saprissa Aymá en su época como futbolista en el Español del Barcelona.

Pistola salva a árbitro en medio partido Herediano-Alajuelense

Corría el año de 1923, se disputaba apenas el tercer campeonato de Primeras en el fútbol costarricense y en un duelo interprovincial entre el Club Sport Herediano y la Liga Deportiva Alajuelense, ocurriría un hecho sin par en el balompié tico, pues un arma salvó en pleno partido a un árbitro de ser agredido.

Hoy lo acontecido el domingo 10 de junio de 1923, causa asombro y al mismo tiempo genera hasta cierta comicidad; pero en ese momento, fue algo sumamente serio.

En el campo de San Francisco de Heredia, el equipo local recibió a los alajuelenses, en un partido tenso desde el silbatazo inicial del árbitro Egon Holst, pues una semana antes; aunque en Segundas, estos dos mismos adversarios habían tenido un encuentro que acabó con muchos roces.

Holst tenía 30 años de edad para ese entoces y hacía algún tiempo había jugado como “back” izquierdo para el Club Sport La Libertad. Ahora, en calidad de réferi, tendría el susto de su vida.

La primera parte fue ríspida y no generó goles. En el complemento, Herediano tomó la ventaja en el marcador, pero luego se vio empatado con un tanto de los erizos.

A 7 minutos del final, Alajuelense marcó el segundo gol, a través de Israel Gutiérrez. Esta anotación generó serios reclamos por parte de los florenses aduciendo “off side”. El juez Holst, no tenía clara la acción, por lo que decidió consultarle al señor Otto Hütt, juez de gol (árbitro que se colocaba en las porterías) sobre el polémico tanto.

Hütt dijo: “Hubo gol”, por lo que se concedió el tanto que sería prácticamente el de la victoria para la Liga. Fue ahí cuando estalló la bronca.

Los reclamos airados de Eladio Rosabal Cordero, alimentaron a una turba enfurecida que invadió el campo de juego para atacar al árbitro Holst. Ante la amenaza evidente, don Egon se vio obligado a sacar su pistola y amenazar con matar para defenderse.

La afición herediana agredió con sillas, palos y golpes a los jugadores alajuelenses, quedando tendido en el campo Francisco Rosabal y heridos Eriberto Chavarría e Isaac Solano. Otros debieron correr por los potreros aledaños para escapar.

El Comandante de la Policía de Heredia le comunicó al Secretario de Seguridad Pública que en ese bochinche participaron no menos de 400 personas.

Días más tarde en sesión extraordinaria de la Liga Nacional, se acordó suspender por un año al herediano Otoniel Martínez, que había sido expulsado por improperios al árbitro durante el segundo tiempo y por 9 meses a Eladio Rosabal Cordero. Además, se multó al CS Herediano con 50 colones.

Así, pistola en mano, aunque hoy suene increíble, el árbitro Egon Holst se salvó de una paliza segura al conceder un gol que parecía legítimo en favor de Alajuelense.

Egon Holst fue árbitro y también jugador del CS La Libertad. Falleció en 1981.
Egon Holst fue árbitro y también jugador del CS La Libertad. Falleció en 1981.