La peor racha sin gol de la Selección Mayor

Sequía de goles experimenta la Tricolor en 2015 y tras el 0-1 ante Brasil, estamos a un solo juego de igualar la peor marca sin anotar de la historia, que es de 4 encuentros sin horadar la portería rival.

Ese desierto de anotaciones se produjo entre 1980 y 1983. Se combinaron los dos últimos encuentros del fallido proceso eliminatorio hacia España 82, más dos choques amistosos ante México.

El inicio de esa seguidilla negativa fue en casa el 26 de noviembre de 1980, en el Estadio Ricardo Saprissa, cuando Guatemala goleó a la Tricolor 0-3, con tantos de Selvin Pennant, Julio Gómez y Óscar “La Coneja” Sánchez. Ese día ni de penal se pudo vencer la resistencia del arquero Ricardo Jerez, pues incluso William Jiménez erró un lanzamiento desde los once metros, estrellándolo en el vertical derecho de la portería chapina.

Después de izar la bandera de la eliminación con la derrota frente a los guatemaltecos, vino el último compromiso frente a El Salvador, el 10 de diciembre de 1980, también en Tibás. Un partido de pocas emociones que terminó con un pálido 0 a 0, sin poder anotarle al juvenil guardameta salvadoreño Luis Guevara (16 años en ese momento).

En 1981 y 1982 no tuvo partidos la Selección Nacional.

El 15 de marzo de 1983 el rival fue México, manejado por el serbio Velibor “Bora” Milutinovic; pero ni con el apoyo de 10.000 aficionados en el Estadio Nacional logró “La Sele” anotar y terminó mordiendo el polvo con el tanto de Javier “Vasco” Aguirre, mientras la valla del arquero Pablo Larios se mantuvo virgen.

La vuelta de ese par de amistosos se disputó una semana después en el Estadio Azteca. A pesar de un buen primer tiempo tico, los mexicanos terminaron imponiéndose con el tanto de Ricardo Márquez, al tiempo que la portería de Marco Antonio “El Chato” Ferreira tampoco sufrió anotación.

Sin embargo, la seguidilla nefasta sin tantos acabó el 11 de mayo de 1983, en el Estadio Tiburcio Carias de Tegucigalpa, Honduras. Al minuto 75’ el defensa Mainor Alpízar sacó un remate potente que no pudo contener el arquero catracho Dagoberto Tejada y cuyo rebote fue convertido en gol por el extremo derecho Guillermo Guardia para que Costa Rica triunfara en suelo hondureño, luego de doce años, 0-1.

De forma coincidente, Honduras era el último rival al que Costa Rica le había anotado, el 16 de noviembre de 1980 (1-1), también en Tegucigalpa, con diana de Omar Morera.

En resumen, pasaron dos años, cinco meses y veinticinco días entre un gol y otro. En otras palabras, la Selección permaneció 491 minutos sin poder celebrar un gol ante sus rivales.

Honduras 1 Costa Rica 1 en 1980, partido jugado en Tegucigalpa. Fotografía del gol de Omar Morera. Ahí inició una racha de 491 minutos sin gol para la Tricolor, la peor de su historia.
Honduras 1 Costa Rica 1 en 1980, partido jugado en Tegucigalpa. Fotografía del gol de Omar Morera. Ahí inició una racha de 491 minutos sin gol para la Tricolor, la peor de su historia.
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El día que Costa Rica bailó y goleó a Brasil

La cancha del Estadio Nacional fue testigo de la victoria más importante del fútbol costarricense en casi cuarenta años de Selección, el jueves 10 de marzo de 1960, cuando la Tricolor goleó 3-0 a su similar de Brasil, con motivo del III Campeonato Panamericano de Fútbol.

En ese tiempo la Confederación Panamericana de Fútbol, entidad que buscaba agrupar a los países de las tres Américas, organizó el evento en San José, con la participación de los locales, Brasil, Argentina y México. Los equipos se hospedaron en el Hotel Balmoral.

Para ese 10 de marzo, se pactó la segunda fecha con los partidos México-Argentina a las 6:30 pm y Costa Rica vs Brasil a las 8:30 pm.

En la primera jornada, Brasil igualó 2-2 con México y los nuestros empataron 0-0 frente a Argentina, un excelente resultado para los ticos considerando la fortaleza de los albicelestes. El día previo al juego los brasileños entrenaron y se divirtieron en el Balneario de Ojo de Agua, posiblemente despreocupados del rival de turno.

Y llegó el jueves. Unos 25 mil aficionados compraron los boletos para ver a la “Canarinha” que hacía dos años ganó la Copa del Mundo en Suecia; aunque para esta cita se envió a una Selección de Río Grande do Sul, tomando como base al Gremio de Porto Alegre. Esa región era considerada, después de Sao Paulo y Río de Janeiro, como de las más potentes en el país de la samba.

Las entradas se fijaron en 50 colones en palco, 25 colones para sombra numerada, 12 colones en sombra corriente y sol en 6 colones.

Los equipos ingresaron al campo, la Tricolor de blanco y azul, mientras los brasileños con la “Verdeamarella” y pantaloneta azul. El árbitro argentino Luis Antonio Ventre, acompañado en las bandas por Juan Soto de Costa Rica y Arturo Vilariño de Brasil, dio la orden de inicio.

Desde el comienzo se vio a un conjunto costarricense decidido a no ser presa del rival ni de los nervios. Ante el delirio de miles de espectadores, Guillermo “Memo” Valenciano abrió la cuenta al minuto 15.

Todavía no repuestos los sudamericanos, Édgar Quesada colocó el 2-0 al 27’, ante las miradas incrédulas de propios y extraños en el Estadio Nacional y ante la sorpresa de quienes seguían el partido por Radio Atenea, en la voz de Danilo Arias Madrigal en sus casas. El primer tiempo terminó con la ventaja costarricense de 2 a 0.

En la complementaria la actitud de los nuestros fue la misma, jugar de tú a tú. Rigoberto “Feo” Rojas, que ese día fue el más lindo para la afición tica, logró el histórico 3-0 sobre el minuto 77. Brasil lo intentó pero la muralla llamada Hernán Alvarado, defendiendo la portería local, no pudo ser vulnerada.

Bajo el mando del uruguayo Rubén Amorín, la Tricolor actuó con Hernán Alvarado; Manuel “Manelo” Villalobos, Alex Sánchez, Giovanni Rodríguez, Marco Tulio Quirós, Marvin Rodríguez (Cap.), Édgar Quesada, Rigoberto “Feo” Rojas, Guillermo “Memo” Valenciano, Rubén Jiménez (lo suplió Juan Ulloa por lesión en el 2T) y Jorge “Cuty” Monge.

Brasil, conducida por el técnico Oswaldo Azzarini Rolla “Foguinho”, lo hizo con Irno, Soligo, Aírton, Enio Rodrígues (Cap.) (Ortuño), Élton, Calvet, Marino, Alfeu, Gessi (Ivo Diogo), Mílton Kuelle (Mengálvio) y Jurandir.

Las estadísticas también reflejaron lo que fue el buen desempeño de los costarricenses. En tiros directos 7 centroamericanos y 6 brasileños, remates desviados 8-5, tiros de esquina 8-8, fueras de juego 8-5 y faltas 24-15.

De labor silenciosa aunque fructífera en el plano físico esa noche, estuvieron Rodrigo Leiva, como Preparador Físico e Ismael “Melo” Quesada en calidad de masajista de la Selección. En el plano económico la Federación Costarricense de Fútbol recaudó 185.000 colones.

Después de la sonada victoria, Costa Rica se convirtió en firme candidata a dejarse el Campeonato Panamericano y obtener el lindo trofeo del torneo, donado por la Canada Dry a través de su gerente Augusto Colombari; pero no fue así, pues como se jugaba a dos vueltas, la segunda fue un desastre para los nuestros.

No obstante, ese 3-0 sobre Brasil se convirtió en la campanada del campeonato. La única vez que Costa Rica doblegó y bailó al “Scratch do Ouro”, hace ya 55 años.

El guardameta Hernán Alvarado sale por un balón aéreo, mientras la pelota es pretendida por el brasileño Ivo Diogo. Ganó Costa Rica 3-0 en el III Panamericano de Fútbol jugado en San José, en 1960.
El guardameta Hernán Alvarado sale por un balón aéreo, mientras la pelota es pretendida por el brasileño Ivo Diogo. Ganó Costa Rica 3-0 en el III Panamericano de Fútbol jugado en San José, en 1960.

Por ver fútbol internacional se caen de árbol y quedan internados

La llegada de clubes extranjeros a nuestro país era todo un verdadero acontecimiento, capaz de paralizar la vida social del país.

Para agosto de 1931 visitó Costa Rica, el Hakoah All Star, equipo de los Estados Unidos y uno de los mejores que por esos años había jugado en nuestro país, pues era integrado casi en totalidad por futbolistas europeos.

El 16 de agosto, se pactó el primer choque ante el Orión FC en el Estadio Nacional. Los boletos se pusieron a la venta a un precio de 2 colones en sol y 5 en sombra.

Ante la gran expectativa creada, buena cantidad de aficionados desfilaron hacia La Sabana, algunos con entrada y otros a jugársela para tratar de ver el encuentro de alguna forma.

En ese entonces, al lado del Estadio Nacional, había varios árboles, los cuales eran aprovechados por los jóvenes como verdaderos “palcos” para disfrutar del fútbol sin pagar. Eso sí, había que llegar temprano para acomodarse en alguna de sus ramas viejas.

En árboles como éste, algunos aficionados que no podían pagar la entrada al Estadio Nacional, observaban los juegos del fútbol nacional e internacional. La fotografía es de 1930.
En árboles como éste, algunos aficionados que no podían pagar la entrada al Estadio Nacional, observaban los juegos del fútbol nacional e internacional. La fotografía es de 1930.

Dentro del recinto, 3.400 personas habían pagado su tiquete. La contienda, pactada inicialmente para las 9:30 am, se retrasó para dar inicio a las 10:25 am.

Sin embargo, justo antes de que el árbitro Salvador González diera el pitazo inicial, una rama del vetusto higuerón se desgajó cayendo con ella cinco jóvenes aficionados al suelo, desde una altura considerable. Todos habían “madrugado” para no perderse ni un ápice del sensacional partido internacional, el primero en todo lo que iba del año; pero posiblemente el exceso de cupo les jugó una mala pasada.

Los heridos fueron Juan Cascante Valverde, en la garganta tras recibir un corte que le generó una hemorragia importante, Antonio Vargas Ramírez con un golpe en el estómago, además de Manuel Salazar Ramírez, Fulgencio S. Elizondo, Édgar Salazar y Mardoqueo Ramírez, con golpes varios y heridas de consideración. De inmediato, la Cruz Roja trasladó a los cinco jóvenes desafortunados al Hospital San Juan de Dios donde fueron internados.

Y como el show debía continuar, Orión FC y el Hakoah dieron un gran juego, en el que los norteamericanos se adelantaron en el marcador con el gol de “Billy” Gonsalves al 25’; pero Antonio “Toño” Hütt igualó para el cuadro de la “Constelación” al 50’.

El Hakoah luego derrotó al Club Sport Herediano y a la Liga Deportiva Alajuelense. Empató con los orionistas y sólo cayó ante la Sociedad Gimnástica Española.

Aunque si de caídas hablamos, la situación de los accidentados se convirtió en tema de críticas en ese tiempo, ya que algún sector le achacó la culpa a la policía por no bajar a los aficionados de los árboles, por estar más pendiente de que no hubiese “colados” en el estadio.

Como dicen, fueron por lana y salieron trasquilados esos pobres cinco muchachos, que se trasladaron al estadio a ver de gratis el partido y más bien les salió caro, al tener que pasar la noche en el Hospital San Juan de Dios.

Los heridos Juan Cascante y Antonio Vargas en el Hospital San Juan de Dios, al desgajarse la rama de un higuerón cuando querían ver el Orión vs Hakoah en 1931.
Los heridos Juan Cascante y Antonio Vargas en el Hospital San Juan de Dios, al desgajarse la rama de un higuerón cuando querían ver el Orión vs Hakoah en 1931.

Falta de dinero afectó la primera convocatoria de la Tricolor

Ni jugadores de cambio pudo haber en la lista final de la primera convocatoria de la Selección Nacional que se vio seriamente afectada por la falta de recursos económicos de la entonces Liga Nacional, hoy Fedefútbol.

Sí, el primer llamado de futbolistas para conformar “La Sele” generó grandes congojas de dinero que limitaron la escogencia. Fue para 1921 cuando se disputaron en Guatemala los I Juegos Deportivos Centroamericanos, con motivo del centenario de la Independencia de las repúblicas de esta región.

Como no se utilizaban directores técnicos en esa época, el ente federativo delegó en los futbolistas Joaquín Manuel “Toquita” Gutiérrez (Herediano) y Manuel “Manolo” Rodríguez (La Libertad), la escogencia de jugadores.

El grupo convocado fue pequeño para disminuir gastos, pues la mayoría de los jugadores ticos era de estratos humildes y no podían costear el viaje a Guatemala.

La lista definitiva fue la siguiente:

CS La Libertad: Manuel “Manolo” Rodríguez (portero), Feis Tabasch (back izquierdo), Rodolfo Peralta (half derecho) y Rafael A. “Macho” Madrigal (forward izquierdo extremo).

CS Herediano: Gilberto Arguedas (back derecho), Eladio Rosabal (Capitán y center half), Joaquín Manuel “Toquita” Gutiérrez (center forward) y Claudio “Cayito” Arguedas (forward derecho – centro).

Gimnástica Española: Ricardo “Poeta” Bermúdez (half izquierdo).

Alajuelense: Jorge Luis Solera (forward derecho extremo).

Como faltaba un futbolista para completar el equipo, se echó mano del jugador alajuelense Roberto Figueredo quien se encontraba en Guatemala para llenar el once titular, sin cambios y sin portero suplente.

“Es un hecho que juegue con los costarricenses el conocido deportista Roberto Figueredo quien escogerá el puesto que más le guste”, informaba el Diario del Comercio de esa época.

Como médico viajó el galeno Nilo Villalobos, antiguo jugador de fútbol en Heredia, quien prestó gratuitamente sus servicios profesionales. En calidad de guardalíneas fungió el futbolista de La libertad, Antonio Solano.

El periplo fue posible en gran parte gracias a la ayuda del Secretario del Consulado guatemalteco, Ernesto Viteri, y la de los deportistas Alberto T. Brenes, Ricardo Fournier, Ramón Herrero y Eduardo Garnier, quienes pusieron mucho esfuerzo particular en esta aventura de la primera Tricolor.

Hubo varias actividades para recaudar fondos, así como numerosas donaciones. Se conformó una comisión de ayuda para el viaje. Los primeros donantes fueron el Presidente de la República, don Julio Acosta García, con 100 colones, CS Herediano con 50 colones, CS La Libertad, la Sociedad Gimnástica Española y la Liga Nacional, también cada una con 50 colones. Al final se recolectaron más de mil colones.

Después de varias vicisitudes, al fin llegó el día del viaje, el domingo 4 de septiembre de 1921. De San José partieron a las 9 de la mañana en el tren del Pacífico hacia Puntarenas, de donde zarparon el mismo domingo a las 10 de la noche a bordo del vapor “San Juan”, embarcación que venía de la Zona del Canal y que llevaba con destino final San Francisco, California. El capitán del barco era Farris J. Pierce y la tripulación la componían 70 personas.

A los diez seleccionados les tomó una semana arribar a tierras chapinas, donde cumplieron una faena enorme, saliendo campeones y participando con buen suceso en otros deportes, aunque eso será historia para otro día.

La primera selección de Costa Rica en 1921. De pie, de izquierda a derecha: A. Solano, F. Tabasch, M. Rodríguez y G. Arguedas. En el medio: R. Peralta, E. Rosabal (Cap.) y R. Figueredo, en primera fila: J. L. Solera, C. Arguedas, J. M. Gutiérrez, R. A. Madrigal y R. Bermúdez.
La primera selección de Costa Rica en 1921. De pie, de izquierda a derecha: A. Solano, F. Tabasch, M. Rodríguez y G. Arguedas. En el medio: R. Peralta, E. Rosabal (Cap.) y R. Figueredo, en primera fila: J. L. Solera, C. Arguedas, J. M. Gutiérrez, R. A. Madrigal y R. Bermúdez.

¿Cómo eran los uniformes de los equipos ticos hace noventa años?

Aunque hoy todos los clubes de fútbol tienen dos y hasta tres juegos de uniformes, hace noventa años la situación era muy distinta; lo que llevó a la Liga Nacional (hoy Fedefútbol) a ordenar el tema de la indumentaria para evitar que los equipos se presentaran a la libre en los compromisos, generando a veces hasta conflictos por el uso de los mismos colores.

Cuando los clubes presentaban igualdad de uniformes, se le daba prioridad a quien los había registrado primero.

De esta forma, para evitar altercados, el ente federativo fijó los siguientes colores para los equipos de Primera, Segunda y Tercera División en 1926:

CS La Libertad: Camisa blanca con franjas verticales negras, pantaloneta blanca.

Sociedad Gimnástica Española: Camisa blanca con franjas verticales rojas, pantalón blanco.

LD Alajuelense: Camisa roja y negra con franjas verticales, pantaloneta blanca.

CS Independencia: Camisa roja y azul con rayas verticales, pantalón blanco.

UD Moravia: Camisa lisa blanca, pantaloneta negra.

CS Juventud Mata Redonda: Camisa amarilla y negra a rayas verticales, pantalón negro.

CS Colón: Camisa lisa roja, con pantaloneta blanca.

CS Costa Rica: Camiseta azul lisa, con pantaloneta blanca.

CS Santa Lucía: Camiseta negra con letras “SL” blancas, pantaloneta blanca.

CS Juventud Cartaginesa: Camisa blanca y azul con franjas verticales, pantaloneta negra.

San José Athletic: Camisa blanca con letras en color oro y azul, pantalón negro.

Bayer: Camisa blanca con un sello que decía “Bayer” en rojo, pantalón blanco.

Asociación de Santo Domingo: Camisa blanca, cuello negro, pantaloneta blanca.

CS Herediano: Camisa blanca lisa y pantalón negro.

CS Cartaginés: Camisa roja y azul a franjas verticales, pantaloneta blanca.

CS Cinco Esquinas: Camisa blanca con franjas verticales negras, pantaloneta blanca.

Once Tigres: Camisa blanca y negra a cuadros, pantalón negro.

Como se puede apreciar, ya Alajuelense usaba el rojo y negro, Cartaginés los colores representativos de la provincia (azul y rojo) y el Herediano aún no el actual rojo y amarillo.

Años atrás, los clubes empleaban otros tonos. Por ejemplo, Alajuelense de blanco, Herediano de azul y negro en su camiseta, con pantaloneta negra y el Cartaginés el actual azul y blanco; pero al menos para 1926 la Liga Nacional ordenó el asunto para facilidad de los árbitros y de los mismos aficionados.

La Libertad frente a Herediano en 1921. Los libertos de blanquinegro y los florenses de camisa gris con pantalón blanco.
La Libertad frente a Herediano en 1921. Los libertos de blanquinegro y los florenses de camisa gris con pantalón blanco.

Con el fútbol hasta la muerte: Los técnicos que partieron en ejercicio de funciones

¡Murió don Orlando de León! Repicó en todos los medios de prensa y redes sociales este sábado. Con el deceso de don Orlando, perdió el fútbol a uno de sus más grandes enamorados de este deporte.

A otros entrenadores del fútbol nacional, también los sorprendió la muerte mientras cumplían funciones en el banquillo.

Para 1990, el Club Sport Cartaginés era dirigido por el argentino Armando Mareque, quien ya en los años setenta había conducido a la institución blanquiazul. El sudamericano regresaba a Costa Rica con la espinita de hacer campeones a los brumosos. Vino en reemplazo de la dupla interina que tenía a los de la Vieja Metrópoli, conformada por Fernando Montero y Óscar Quesada.

Sin embargo, el 22 de septiembre de 1990, sería la última práctica que conduciría el argentino; pues un ataque al corazón acabó con la carrera de Mareque, dejando huérfano el banquillo cartaginés. Después llegó el hondureño “Chelato” Uclés.

Armando Mareque, al centro, acompañado por la estrella del Cartaginés, Leonel Hernández (derecha), a la llegada del argentino en 1974. Mareque murió en 1990.
Armando Mareque (centro), acompañado por la estrella del Cartaginés, Leonel Hernández (derecha), a la llegada del argentino en 1974. Mareque murió en 1990 mientras entranaba a los brumosos.

Siete años más tarde, el símbolo manudo Juan José Gámez Rivera, había asumido el banco del Cartaginés, tras el préstamo de Juan Luis Hernández a la Selección Nacional. Fue un buen arranque de los paperos en ese 1997.

Gámez llegó para la fecha 3, dirigió dos encuentros, los ganó y llevó a los “Hijos del Irazú” a la cima del torneo; pero la mañana del 27 de septiembre, un paro cardíaco sorprendió al entrenador mientras se encontraba en Pérez Zeledón. El cuerpo de Gámez, campeón con Cartaginés en 1983 en Segunda División, fue homenajeado en el Estadio “Fello” Meza, así como en su casa: El Estadio Alejandro Morera Soto. Miguel Calvo, de forma interina, debió asumir las riendas del Cartaginés.

Juan José Gámez, la
Juan José Gámez, la “Hormiguita Manuda”, fue un gran jugador con Alajuelense y la Selección. Como DT ascendió al Cartaginés. Murió en 1997, mientras dirigía a los brumosos.

Este 22 de agosto de 2015 don Orlando de León se nos adelantó, después de un golpe sufrido por un automóvil. El uruguayo llegó al país en 1972, en esa oportunidad a Ramonense y se enamoró de este país, lo hizo su casa y vivió con total plenitud su amor por el balompié.

Tuvo la dicha de vivir haciendo lo que más le gustaba: Dirigir y enseñar el fútbol. Su carrera lo llevó por su natal Uruguay, Venezuela, Colombia, Ecuador, Panamá, Guatemala, El Salvador y por supuesto su amada Costa Rica.

Fue campeón en Panamá, ganó un ascenso en Guatemala y seis en nuestro país. Sin duda, entre los apasionados del fútbol, don Orlando de León, “El Viejo Zorro”, tiene un sitial preferente. Su legado en ascensos es digno del libro Guinness; pero la verdadera huella que dejó para quienes lo conocimos, fue su don de gente, su afabilidad con la prensa y aficionados.

Orlando de León, el
Orlando de León, el “Viejo Zorro”, el hombre récord de siete ascensos. Un uruguayo apasionado por el fútbol y enamorado de Costa Rica. El DT de Liberia partió este 22 de agosto de 2015. Imagen de La Nación en su último título alcanzado este mismo año.

Mareque, Gámez y de León, tres apasionados por el fútbol, que como aquellos soldados destacados, partieron a la Gloria Eterna en pleno campo de batalla, haciendo lo que más amaban y por eso merecen todos los honores.

Moneda elimina a Saprissa de la Concacaf

Una moneda al aire decidió el futuro del Deportivo Saprissa dentro del Torneo de Clubes Campeones y Subcampeones de la Concacaf de 1974, en un episodio donde los morados se confiaron y terminaron pagando con tristeza.

En la primera ronda de la zona centroamericana, al Saprissa le correspondió medirse al Aurora de Guatemala, en serie a visita recíproca.

El juego de ida tuvo lugar en el Estadio Ricardo Saprissa el domingo 12 de mayo de 1974. La victoria fue tica 2-1 con los tantos de Carlos y Gerardo Solano; al tiempo que para los guatemaltecos marcó Fernando Solano de autogol.

La vuelta se disputó una semana después en la capital chapina. De inicio las cosas comenzaron a complicarse, pues aunque el equipo viajó a Guatemala, el “Príncipe” Hernández y Hernán Morales permanecieron en Costa Rica por disposición de la dirigencia saprissista, optando porque ambos viajaran mejor el mismo día del partido, con tan mala fortuna que el vuelo de la Pan American Airlines que los llevaría a suelo guatemalteco, nunca llegó al Aeropuerto Juan Santamaría, pues un desperfecto mecánico lo imposibilitó a despegar de Panamá, generando dos bajas sensibles en la titular tibaseña.

A pesar de este primer desaguisado el cuadro costarricense llegaba como favorito; situación que ratificó aún más con el gol de Gerardo Solano al minuto 66.

No obstante, el conjunto aurinegro logró empatar al 72’ con René Morales y cuando la igualdad le daba la clasificación a los saprissistas, apareció nuevamente Morales, ésta vez a un minuto del epílogo, para derrotar al meta Juan Gutiérrez y establecer el 2-1 local, 3-3 en el global.

Hubo entonces necesidad de jugar tiempos extras, los cuales después de treinta minutos de acción, mantuvieron el mismo marcador. Como no se habían establecido los lanzamientos de penal para definir la llave, la única opción que le quedó al árbitro salvadoreño José Leónidas Rogel era decidir por moneda.

El cuscatleco sacó de bolsillo el “quetzal”, lanzándolo al aire ante la expectativa de todos los presentes y cayendo sobre el zacate del Estadio Mateo Flores, con la fortuna sonriéndoles a los guatemaltecos.

El cuadro morado sufrió un duro revés, en gran parte porque no tomó con toda la seriedad esta primera llave y por haber tenido “la suerte de espaldas”.

Como particular coincidencia, al Aurora lo entrenaba el ex delantero Jorge “El Grillo” Roldán, quien hacía seis años en calidad de capitán de la Selección de Guatemala, también por la vía de la “moneda”, había sacado a Costa Rica de los Juegos Olímpicos de México 1968, algo que aún estaba fresco en la memoria del aficionado nacional.

Saprissa es el club centroamericano más exitoso en el Torneo de Campeones de Concacaf.
Saprissa es el club centroamericano más exitoso en el Torneo de Campeones de Concacaf.
El arquero chapín Rómulo Estrada es vencido por el alero izquierdo morado Gerardo Solano en la serie Saprissa vs Aurora. Los guatemaltecos avanzaron mediante una moneda al aire en 1974.
El arquero chapín Rómulo Estrada es vencido por el alero izquierdo morado Gerardo Solano en la serie Saprissa vs Aurora. Los guatemaltecos avanzaron mediante una moneda al aire en 1974.