Ticas enseñan fútbol y belleza en Panamá

Mujeres pateando una pelota en pantaloncillos cortos era una situación que encendía comentarios diversos en la recatada sociedad costarricense de mitad del siglo XX; sin embargo, poco a poco el aficionado fue tomándole gusto a esa combinación de belleza y “sport”.

Aunque hoy se nos hace fácil ver jugar equipos de fútbol femenino y a la Selección Nacional para mujeres salir del país; hace 65 años los tiempos eran muy distintos.

El Deportivo Costa Rica FC se trazó la misión complicada de viajar a Panamá con una delegación amplia para que el fútbol femenino tico se conociera allende nuestras fronteras, por primera vez en la historia.

Bajo el mando del técnico Fernando Bonilla Alvarado, a las 10 de la mañana del sábado 29 de abril de 1950, tomando un vuelo hacia el vecino del Sur en el Aeropuerto de La Sabana, partió la primera delegación de fútbol femenino al exterior.

La sastrería de don Hernán Gómez G., regaló la ropa de viaje: Unos trajes de gabardina, dos blusas de seda, zapatillas, gorras, maletines y otros accesorios.

Las futbolistas ticas eran toda una novedad en Panamá, donde todavía no había fútbol para mujeres; por lo tanto el Deportivo Costa Rica se dividió en dos, para jugar un partido de exhibición.

El choque tuvo lugar en el Estadio Olímpico, el domingo 1 de mayo de 1950, a las 8 de la noche, hora local, frente a 3 mil aficionados.

La primera parte entre “Azules” y “Rojas” acabó sin anotaciones; pero en el complemento hubo un tanto para cada equipo, finalizando la contienda 1 a 1. El público canalero terminó satisfecho con la exhibición que dieron las ticas.

Ese grupo pionero de jugadoras que viajaron al extranjero lo integraban: Thelma Obregón Espinoza, Ligia Cordero Coto, María Elena Valverde Coto, Nelly Coto Solano, Vicenta Morales Sequeira, Carmen Morales de Bonilla, Julieta Muñoz Coto, Betty Rojas López, Georgina Rodríguez Saborío, Julieta Zúñiga Chavarría, Dora Bonilla de Di Palma, Teresa Montero de Gómez, Claudia Araya Rojas, Flora Araya Rojas, Lidiette Hernández Jácamo, María Cecilia Luna Fallas, Hilda Ocampo Pérez, Irma Castillo Sánchez, Vera Violeta Padilla Solano, María Eugenia Páez Arias, María C. Rojas Fernández, Lilliam Lindo Morales, Grace Antonini Corrales, Gladys Madrigal Blanco, Ana Cecilia Herrán Blanco, Miriam Artavia Valerio, Daisy Piedra Rojas, Zulay Loaiza Martínez, Alice Quirós Álvarez y Rosa Severino Ordóñez.

Completaron la delegación el médico José Ángel Coto Garbanzo, la enfermera María Eugenia Bonilla de Rodó, en labores auxiliares y al cuido de las muchachas, las señoras Matilde Araya Rojas y Josefina Saborío de Rodríguez. Como representante del equipo, el señor Manuel Emilio Bonilla Alvarado y como Director Técnico, su hermano, Fernando Bonilla Alvarado.

El aporte de los hermanos Bonilla y sobre todo el impulso del cartaginés Franklin Monestel Vincenzi, fue fundamental en el desarrollo del balompié para mujeres del país. Ellos pusieron esa primera semilla sobre terreno fértil.

Sirvan de homenaje estas líneas a ese grupo que se animó a salir del país por primera vez en la historia, bajo el alero del Deportivo Costa Rica FC en 1950.

El Deportivo Costa Rica, equipo pionero del fútbol femenino en nuestro país. La fotografía es de 1950.
El Deportivo Costa Rica, equipo pionero del fútbol femenino en nuestro país. La fotografía es de 1950.
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Avión mexicano termina una goleada en La Sabana

A quitar los marcos durante un partido de campeonato con toda prisa por el aterrizaje de un aeroplano en plena cancha de La Sabana. Así de sorprendente sucedió la mañana del domingo 1 de setiembre de 1929.

Por ese tiempo, no había aeropuertos internacionales en el país, pues el primero ubicado en la hacienda “La Lindora” en Pozos de Santa Ana, estrenó su pista en 1931 y luego el de La Sabana en 1940.

Esa mañana de septiembre jugaban por el campeonato de Segunda División, el Club Sport La Libertad y el equipo de Paraíso (Cartago) en La Sabana, en el campo de los libertos, porque el Estadio Nacional se reservaba casi solo para juegos de Primeras.

Marcaba el cronómetro 20 minutos, cuando a las 10:55 am, el árbitro Carlos Luis Ramírez, debió suspender el partido para el aterrizaje del avión “Ejército Mexicano”, piloteado por el Coronel azteca de origen español, Pablo Sidar y el sub Teniente Arnulfo Cortés, procedentes de Tegucigalpa (Honduras), de donde habían salido a las 7:30 am.

Con toda prisa se quitaron las porterías para abrir espacio y finalmente el aeroplano de las Fuerzas Aéreas Mexicanas tocó suelo costarricense. Era un avión militar “Douglas O2M”, con capacidad para dos personas, con un peso vacío de 1350 kilogramos, combustible de 813 litros y una reserva para 137.

Al descender del aeroplano, Sidar y Cortés fueron recibidos por el Presidente de la República, don Cleto González Víquez, así como por el Ministro de México, Antonio Mediz Bolio, su secretario Sr. Icaza y otras autoridades de gobierno.

De inmediato, don Cleto González le preguntó al aviador: ¿Ha tenido usted buen viaje?, Sidar contestó: “Muy feliz señor Presidente; pudimos haber llegado antes pero hemos tenido un atraso de veinte minutos. Debido a una tempestad en el camino, nos vimos precisados a alejarnos de ella variando la ruta que traíamos. El paisaje que presenta este país es bellísimo. Estamos encantados.”

Los futbolistas observaron el espectáculo aéreo; pero el partido de fútbol debía continuar, con la sorpresa de que cuando el juez Ramírez llamó a juego, los paraiseños ya se habían retirado hacia Cartago. Adujeron que no podían esperar; sin embargo, otros apuntaron a que en realidad su partida se debió a que al momento de la suspensión, el marcador les era desfavorable 6-0.

No habiendo partido, Sidar hizo vuelos recreativos para algunos miembros de Gobierno. Luego abordó el mítico avión “Juan Santamaría”, aeroplano costarricense donado por México, en el que realizó varias acrobacias. Después, en caravana, fue conducido por la Avenida Central hasta el Club Unión. Partió a Panamá la mañana siguiente.

Días más tarde la Federación multó a Paraíso con 10 colones por haberse retirado del campo y no esperar a que el avión se marchara para continuar el juego, además de darle los dos puntos a La Libertad. Los paraiseños sumaron en ese momento su sexta derrota; mientras la segunda de La Libertad su sexta victoria.

Por esas cuestiones de la vida, Sidar falleció en un accidente aéreo en Limón, el 11 de mayo de 1930, queriendo establecer el récord de un viaje sin escalas entre México y Argentina.

De esta forma un avión mexicano acabó con un partido de Segundas Divisiones en el lejano 1929; aunque brindó un espectáculo que disfrutaron muchos aficionados ese domingo en el “Llano de Mata Redonda”.

Los aviadores Pablo Sidar (derecha) y Arnulfo Cortés (izquierda).
Los aviadores Pablo Sidar (derecha) y Arnulfo Cortés (izquierda).
Este avión, llamado
Este avión, llamado “Ejército Mexicano”, detuvo un partido de Segundas en 1929.

Fútbol y telégrafo revolucionan periodismo costarricense

Un antes y un después se marcó para el Periodismo tico con la llegada del Fortuna de Cuba, primer equipo extranjero que visitó el país en 1925.

Para esa época no había radio ni televisión; por lo tanto la principal forma para los aficionados de enterarse sobre el acontecer noticioso, era a través de la prensa escrita.

Con motivo de la presentación del buen cuadro cubano, que contaba en sus filas con jugadores europeos, sucedería un hecho histórico para la prensa nacional: La primera transmisión por telégrafo desde el lugar de la noticia.

El primer intento se dio el domingo 28 de junio de 1925 cuando la Selección Provincial, compuesta por futbolistas de Cartaginés, Herediano y Alajuelense, actuó contra los antillanos.

Don Otilio Ulate Blanco, Periodista y Director del periódico La Tribuna por ese entonces, luego Presidente de la República (1949-1953) y sus dos redactores deportivos: “Center Forward” y “Guardalínea” (usaban motes y no sus nombres para evitar problemas a raíz de sus crónicas), se animaron a realizar una transmisión telegráfica del partido.

Los dos cronistas de La Tribuna se ubicaron en el Estadio Nacional. De ahí por teléfono se comunicaban a la Central de Telégrafos donde el señor Rubén Báez enviaba el mensaje a puntos del país determinados, en los cuales se recibía y emitía el mensaje a los aficionados.

El primer telegrama fue depositado a las 10:12 am y recibido a las 10:20 am, con el siguiente mensaje (copia textual): “En estos momentos equipos preséntanse al campo. Multitud que llena completamente tribunas y alrededores Estadio, aclámalos. Los capitanes cámbianse ramos con insignias Cuba-Costa Rica. Juez Eduardo Garnier efectuó rifa casas que ganó el cubano. Ánimo jugadores nuestros excelente.”

La primera anotación del compromiso fue objeto de otro mensaje que causó gran algarabía en la afición, especialmente en Heredia, fue depositado a las 10:48 am y recibido a las 11:00 am: “A los veintiséis (26) minutos de iniciado el juego, Eladio Rosabal pasa dos defensas cubanas y de uno de sus fuertes punteos anota el primer tanto a favor del Provincial. El público entusiasmado aplaude frenéticamente. El dominio es alterno, pero los avances ticos superiores.”

Hubo en total seis telegramas emitidos ese día.

Hacen historia una semana después

No satisfechos todavía con el éxito alcanzado, don Otilio Ulate, sus redactores, el señor Sub Director de Telégrafos Agustín Sagot y la Junta de Cultura Física, administradora del inmueble de La Sabana, fueron más allá para el domingo siguiente, transmitiendo desde el Estadio, ya no por teléfono a la Central de Telégrafos, sino ahora por telégrafo directamente a dicha central y de ahí a todo el país, algo nunca antes realizado.

El domingo 5 de julio de 1925, el diario La Tribuna instaló una caseta detrás de la portería Este del Estadio Nacional, con un rótulo que indicaba: “La Tribuna enviará desde aquí, las noticias del match a toda la República”.

En esta ocasión, los cronistas le indicaban al operador Belfort Sancho las acciones del juego y cada 5 minutos se hacían los envíos a la Central Telegráfica y de ahí a varias ciudades.

De esta forma y por primera vez en la historia del país, se dio este servicio informativo desde el lugar donde se desarrollaban los sucesos, un verdadero avance en el desarrollo de la vida periodística costarricense.

El periódico recibió numerosos reportes de Limón, Turrialba, Liberia, San Ramón, Alajuela, Cartago, Puntarenas, Puriscal, Heredia, Orotina y otros lugares.

Ese partido del 5 de julio de 1925 fue entre la Selección Josefina, integrada con jugadores de La Libertad y la Gimnástica Española y El Fortuna cubano, con resultado final de 3 a 3.

De esta manera, hace 90 años, el fútbol le dio ese primer impulso tecnológico al periodismo costarricense, en esa ocasión al servicio de la creciente afición deportiva.

Aparato telegráfico utilizado en los años 20s.
Aparato telegráfico utilizado en los años 20s.
Juego entre la Selección Provincial y El Fortuna de Cuba en 1925. El telégrafo fue clave para dar a conocer las principales incidencias a todo el país.
Juego entre la Selección Provincial y El Fortuna de Cuba en 1925, jugado en el Estadio Nacional. El telégrafo fue clave para dar a conocer las principales incidencias a todo el país.

Se hace pasar por famoso boxeador tico y lo noquean

Muy caro le costó al boxeador aficionado puertorriqueño José Rafael Avilés hacerse pasar por el gran pugilista costarricense Jesús “Tuzo” Portuguéz en 1950, pues terminó adormecido por un golpe de su rival y además en la cárcel.

El casi desconocido hecho ocurrió en Wichita, Kansas el 5 de abril de 1950. El boxeador tico, “Kid” Portuguéz, gozaba de buena fama por esos días en la Unión Americana; ya que en diciembre de 1949 se presentó en el mítico Madison Square Garden (único tico en pelear en dicho escenario) para derrotar al afamado pugilista norteamericano, Beau Jack. Un mes después, en enero de 1950 y en el mismo escenario, entregó vencido al renombrado Paddy Young.

Aunque Young venció al tico en una revancha realizada en febrero de ese año, la categoría de “Tuzo” era notable en el mundo del pugilismo, siendo además campeón centroamericano de peso mediano.

De esa reputación se aprovechó el puertorriqueño José Rafael Avilés, quien haciéndose pasar por el peleador centroamericano, se presentó el 5 de abril de 1950 en Kansas para enfrentar al estadounidense Alvin Williams, ante una buena cantidad de público que deseaban ver pelear al tico.

Avilés, sin peleas profesionales, subió al ring y en apenas 2 minutos y 33 segundos del primer asalto, estaba en la lona de un golpe por la vía del sueño rápido, propinado por Williams.

La derrota de Avilés, quien en ese momento tenía 23 años de edad, generó serias sospechas por la forma en que sucedió.

Según reseña el “Tacoma News Tribune” Avilés ya se había embolsado $225; pero eso no impidió que fuera descubierto por las autoridades y puesto hasta octubre en la cárcel. El juez Al Blazer le fijó además una fianza de $3.000.

Por esos días “Tuzo” se encontraba en los Estados Unidos, donde se mediría a Lester Felton (USA) el 5 de mayo de 1950 en el Estadio Olympia de Detroit.

Avilés se aprovechó de una época en la que el mundo de las comunicaciones no se había desarrollado, ni siquiera a escala continental; por lo que su trampa estuvo muy cerca de consumarse, a todas luces improbable en nuestros tiempos.

El boricua llegó a contabilizar sólo esa pelea profesional, haciéndose pasar por nuestro gran boxeador “Tuzo” Portuguéz, fallecido en julio de 2013, aunque al final terminó noqueado, sin plata y encarcelado. Debut y despedida para el pugilista de la llamada “Isla del Encanto”.

Jesús
Jesús “Tuzo” Portuguez (1927-2013), una leyenda del boxeo costarricense. La fotografía es de 1950, cuando fue suplantado por el puertorriqueño Avilés.

En Primera: Le pitan penal injusto y decide botarlo

Aunque hoy día una bandera amarilla nos recuerda que en el fútbol debe prevalecer siempre el “Juego Limpio”, la caballerosidad con que muchos jugadores del pasado actuaban es algo ya extinto, por el carácter mercantil de este deporte en la actualidad.

Botar un tiro de penal, por considerarlo injusto, fue lo que sucedió el domingo 24 de octubre de 1926, en el juego de Primeras Divisiones entre el Club Sport La Libertad y la Sociedad Gimnástica Española.

Con el arbitraje de Enrique Sancho, libertos y gimnásticos protagonizaron el “derby” de la capital en el Estadio Nacional.

Cuando el marcador se encontraba 2 a 0 en favor de los blanquinegros, se sancionó una falta dentro del área que sería el descuento para los rojiblancos en ese primer tiempo.

A la ejecución vino Gastón Michaud, futbolista que figuró más como portero en su carrera, aunque en varias ocasiones actuó como jugador de campo, como en esta oportunidad.

El descuento para volverse a meter al encuentro estaba ahí, a sólo once metros; pero Michaud prefirió botar al propio el remate por considerar injusta dicha sanción en contra de su rival.

Lo hecho por Gastón generó una lluvia de aplausos por parte de los cientos de aficionados en las gradas del estadio. La valla del meta de La libertad, “Manolo” Rodríguez, permaneció invicta y no vulnerada por un error arbitral.

Ese día la Gimnástica Española presentó las bajas de varios titulares como Mayid Barzuna, General Jiménez, Héctor Albertazzi y Reinaldo Arias, para peores el arquero Ricardo González sufrió una lesión y el jugador José Escorriola tuvo que ponerse los guantes, además Peter Assemann se retiró por cansancio, dejando a los gimnásticos con solo 9 hombres.

El resultado final fue de 11-0 en favor de La libertad; pero la acción que valió el boleto por caballerosidad y deportismo fue el gesto de Gastón Michaud. Esa sí fue una verdadera demostración de “Fair Play”, cuando aún no adornaban las canchas con bandera amarilla al comienzo de los partidos ni notas musicales.

Hoy los tiempos son otros, pues el fútbol es: Uno, una empresa; dos, un deporte y tres, un juego; pero no por eso debería perder su esencia, sus raíces ni su razón de ser: Cautivar con competencia justa a sus millones de aficionados.

El lunes una nueva “Historia del Fútbol Tico”…

Gastón Michaud en esta ocasión ocupando el puesto de portero, que fue el que más desempeñó en su carrera. Fotografía de 1926.
Gastón Michaud en esta ocasión ocupando el puesto de portero, que fue el que más desempeñó en su carrera. Fotografía de 1926.

Fedefútbol prohíbe a clubes ir a Concacaf como protesta

Tensión, esa palabra define la relación entre la Federación Costarricense de Fútbol y la Concacaf a inicios de los años ochenta, pues sucedieron constantes situaciones adversas hacia Costa Rica por parte del máximo ente del área, bajo el mandato del mexicano Joaquín Soria Terrazas, quien estuvo al frente de esa institución entre 1968 y 1990, casi una dictadura.

Les resumo solo algunas de las polémicas más importantes. Para 1980, El Salvador vivía una época cruda debido al inicio de la guerrilla, por lo que Cartaginés, clasificado a la Concacaf, exigía medidas de seguridad para el enfrentamiento ante el club Santiagueño. Al no haber garantías, el club blanquiazul envió una comunicación al respecto; pero curiosamente no llegó a tiempo a Concacaf, que aprovechó la no presentación brumosa para eliminarlo de una vez del torneo.

Luego, en octubre de 1980, en las eliminatorias para España 1982, se dio la misma situación con la Selección Nacional y su partido en San Salvador. Resultado: Concacaf y FIFA respaldan a El Salvador dándole la victoria 2-0. Por si fuera poco, obligaron a la Fedefútbol a darles 30 boletos aéreos a los cuscatlecos para el juego de vuelta en Costa Rica, hubo una multa de 5.000 francos suizos y por poco hay que pagarles una indemnización a los salvadoreños de $200.000. Las multas económicas se evitaron al final, pero la derrota le costó seguir con vida a la Tricolor en el camino hacia España 82.

Por si fuera poco, los comisarios de seguridad enviados a los partidos de “La Sele” en San José reportaban con rigurosidad militar cualquier inconveniente, como por ejemplo vs Guatemala, no actuando así cuando Costa Rica jugaba de visita y muchas veces no se cumplían las normas de seguridad en los estadios.

Esto no era nuevo tampoco, porque ya desde los años sesenta se llegó a cuestionar el desafiliarse a esta organización y buscar un espacio en la Conmebol.

La gran inconformidad por estas arbitrariedades generaron que al seno de la Federación se tomara, en enero de 1981, el acuerdo de no permitirles competir a Liga Deportiva Alajuelense ni al Club Sport Herediano en el entonces Torneo de Clubes Campeones y Sub Campeones.

Para la Federación Costarricense de Fútbol, el Torneo de la Concacaf estaba desprestigiado y esas “ayudas” a rivales terminaron de darle el empujón necesario a esa decisión que se tomó como una verdadera protesta.

Esos eran tiempos donde la Fedefútbol estaba comandada por el doctor Melvin Lobo Cavallini. La medida se tomó por un par de años.

Históricamente, le han faltado al país dirigentes que golpeen la mesa en Concacaf; pues los pocos que han llegado a ocupar puestos con autoridad, han preferido muchas veces, cuidar sus nombramientos, viajes, dietas y la posibilidad de seguir escalando hacia FIFA, antes que comprometerse y llevar la contraria a los hilos que corruptamente tuvieron por décadas el control de esta organización; de por sí ya desprestigiada e investigada a fondo en tiempos recientes.

Hoy ya no están Joaquín Sorias de México, Jack Warner de Trinidad y Tobago, “Chuck” Blazer de los Estados Unidos, ni los guatemaltecos Óscar Thamar ni Rafael Salguero; pero pasa lo de la nieve en Denver, lo de la Copa Oro 2015 ante México y los encargados de elevar las más vehementes protestas desde la Fedefútbol, brillan por su ausencia.

Injusticias en competencias de equipos, Copas de Oro, eliminatorias mundialistas y otros eventos, son solo muestra del amplio menú, al que todavía no han atacado nuestros “dirigentes viajeros”.

Costa Rica nunca ha sido importante para la Concacaf; pero luego de Brasil 2014, debería sentarse algún precedente de que ya no nos compran con espejos.

La medida adoptada en 1981, puede verse hoy como exagerada; pero se rescata al menos el valor de decirle “NO” a los atropellos de los “amigos del Norte”.

El jueves próximo una nueva historia del fútbol tico…

Concacaf ha sido históricamente una confederación envuelta en la polémica, especialmente por sus fallos tendensiosos hacia favorecer a las selecciones de América del Norte.
Concacaf ha sido históricamente una confederación envuelta en la polémica, especialmente por sus fallos tendensiosos hacia favorecer a las selecciones de América del Norte.

Alajuelense y Herediano jugaron en honor a Saprissa

Cumple 80 años de vida el Deportivo Saprissa este 16 de julio y aunque don Ricardo Saprissa Aymá no fue su creador, pues el equipo lo conformó y fundó don Roberto “Beto” Fernández, un entusiasta del fútbol, sí don Ricardo fue pieza clave para todo lo que consiguió la institución morada con el pasar de los años.

El llamado “Apóstol del deporte” había nacido en 1901 en El Salvador, de padres catalanes. A Costa Rica llegó en el ferrocarril del Atlántico, la tarde del viernes 19 de febrero de 1932. Ese día lo acompañaban su madre, doña Carmen y sus hermanas Marta y Mercedes. Todos vinieron a pasar una temporada por estas tierras donde ya estaba instalado don Rogelio Saprissa, hermano de don Ricardo, con su telar El Laberinto que se ubicaba hacia el sur de la capital.

La llegada de Saprissa fue un acontecimiento anunciado en los periódicos de la época debido a su fama de deportista exitoso. Fue campeón centroamericano de tenis con El Salvador, tenista de Copa Davis con España, además de buen futbolista con el Español de Barcelona, incluso jugó hockey sobre césped y polo.

Así entonces, el Club Sport Herediano y la Liga Deportiva Alajuelense decidieron disputar un encuentro en honor a don Ricardo Saprissa, el domingo 13 de marzo de 1932 en el Estadio Nacional, a las 3 de la tarde. Sería el primer partido de fútbol que el señor Saprissa iba a presenciar en Costa Rica.

Los rojiamarillos formaron con Cecilio Barrantes en la puerta; Milton Valverde y Rodolfo Jones en defensa; Abel Sandoval, Santiago Bonilla y Rafael Centeno en la zona media; Francisco Fuentes, Carlos Rodríguez, Eduardo “Lalo” Rojas (prestado por LDA), Braulio Morales y Godofredo “Godo” Ramírez en la delantera.

Alajuelense saltó al campo con Enrique Vieto en el marco; la zaga con Arturo Alfaro y Guillermo “Memo” Coto; Francisco Álvarez, Joaquín “Guapo” Soto y Evelio Martínez en el mediocampo; Mariano Rodríguez, Enrique “Quique” Solera, Alejandro Morera, Manuel Montoya y Salvador Soto “Buroy” adelante.

Alejandro Morera Soto anotó los dos primeros goles para los rojinegros, descontó para los florenses “Godo” Ramírez y “Quique” Solera estableció el definitivo 3-1 manudo.

Terminado el compromiso y ante la consulta de la prensa acerca de este primer partido que vio en nuestro país y sobre cuál jugador tuvo mejor desempeño, don Ricardo Saprissa dijo: “Sobresalió Morera, quizás uno de los elementos más capacitados, pues es un jugador inteligente y activo…”.

Tiempo después el señor Saprissa, vinculado al Orión FC, ayudaría a Alejandro Morera para viajar al fútbol europeo donde brilló.

Alajuelense – Herediano, el primer partido que apreció por estos lares don Ricardo, sin imaginarse ese domingo 13 de marzo de 1932, que estos clubes serían dos de los más grandes rivales que tendría su amado Deportivo Saprissa con el pasar de los años.

Don Ricardo Saprissa falleció en 1990 y como él mismo reconoció, años antes en una entrevista al periódico La Nación, sobre el cuadro morado: “Nunca pensé que llegaría tan lejos”.

El próximo lunes: “Avión aterriza en La Sabana en medio partido”.

Ricardo Saprissa
Don Ricardo Saprissa Aymá en su época como futbolista en el Español del Barcelona.